Cada año, los pastizales del Cono Sur reciben a un grupo de visitantes extraordinarios. Llegan a su refugio latinoamericano tras sobrevivir un duro viaje de cerca de un mes, sorteando dificultades en un recorrido de unos 10.000 kms.

Los chorlitos o playeritos canela (Tryngite subruficollis) se reproducen en el norte de Alaska y la tundra canadiense. En el invierno del hemisferio norte, estas aves emprenden el vuelo hacia los pastizales templados de América del Sur, principalmente en Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay.

Refugio en peligro

Pero la agricultura y la ganadería intensiva están destruyendo los pastizales naturales de que dependen las aves migratorias. El problema es de tal gravedad que varias instituciones nacionales e internacionales establecieron una Alianza para la Conservación de los Pastizales del Cono Sur.

Salvar al playerito canela depende en gran medida de la acción de los propios agricultores y ganaderos locales. En Uruguay, expertos de la ONG Aves Uruguay están trabajando con productores rurales para lograr un manejo de pasturas que permita la conservación de los hábitats vitales para la especie.

“El playerito canela se reproduce durante junio y julio en el clima frío de la tundra del Mar Ártico, y una vez que los pichones pueden volar, toda la población emprende su viaje a las áreas más cálidas del Cono Sur, donde permanecen entre octubre y febrero”, dijo a BBC Mundo Joaquín Aldabe, biólogo de Aves Uruguay y profesor de la Universidad de la República en ese país.

Las praderas mejoradas o artificiales (modificadas con semillas artificiales) dificultan que las aves puedan desplazarse o acceder al alimento, porque “el pasto alcanza mayor altura y densidad”, señaló por su parte Enrique Zunini, uno de los productores rurales que trabaja con Aves Uruguay. Zunini tiene un establecimento ganadero en la zona de la Laguna de Rocha, en el este del país.

La historia de “B95”

Otra especie migratoria que llega a América del Sur es el playero rojizo (Calidris canutus), que vuela desde el Ártico canadiense hasta Tierra del Fuego y ha sufrido una abrupta declinación en la última década por la degradación de los sitios donde suele parar durante su travesía.

“Tenemos un individuo anillado hace 17 años, llamado B95. Se estima que voló el equivalente a la distancia entre la Tierra y la Luna y está de retorno”, afirmó Aldabe. “El principal problema que se conoce es la sobrepesca del cangrejo herradura o cacerola de mar en la bahia de Delaware, en Estados Unidos, durante los ultimos 15 o 20 años. El playero se alimenta de los huevos de ese cangrejo y si no puede hacerlo no logra acumular las reservas necesarias para el último tramo de la migración hacia las áreas de reproducción en el Ártico”.


Soluciones

“Con financiación del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, uniremos cuatro sitios, en Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, para asegurar el intercambio de experiencias de conservación e impulsar un monitorieo permanente a nivel regional”.

Los agricultores y ganaderos locales son protagonistas cada vez más importantes en estos esfuerzos. “Cada vez más productores integramos la alianza de los pastizales y estamos de acuerdo en que se debe mantener el hábitat o no vamos a tener más playeritos u otras especies”, dijo Enrique Zunini a BBC Mundo.

Para Zunini, es importante recordar que “todas las especies vivientes son el proceso de millones de años de evolución. Cuando perdemos una no se puede recuperar.”

Fuente: BBC, Agencias

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