La Unión Europea (UE) logró finalmente, tras varios encuentros sin consenso, un acuerdo para la renovación de la licencia del herbicida glifosato, con el respaldo de 18 países y a apenas dos semanas de que expire su autorización actual, válida hasta el próximo 15 de diciembre.

La decisión ha sido calificada de “lamentable” por organizaciones ecologistas y ambientales. El responsable de Agricultura de Greenpeace-España, Luis Ferreirim ha afirmado que los países que integran la UE “no hayan hecho su trabajo y hayan traicionado la confianza” que los ciudadanos depositan en ellos. Según Ferreirim, la UE ha optado por “ignorar las advertencias de los científicos”, que alertaban de la peligrosidad para los humanos de este herbicida.

Apoyaron el lado equivocado

Frente a una propuesta inicial para renovar la licencia durante la próxima década y ante una evaluación de la Eurocámara, que pedía la eliminación progresiva de la sustancia de aquí a 2022, la CE rebajó el texto a cinco años, aunque este sigue sin convencer a nueve países miembros, que votaron hoy en contra, ni a Portugal, que se abstuvo en la votación.

España ha sido uno de los Estados que ha votado a favor de la renovación, lo que, a juicio de Ferreirim, significa que el país “se ha puesto de lado de los intereses de las grandes corporaciones frente a la salud pública y al medio ambiente”, así como que la ciudadanía “no puede confiar” en el Gobierno.

Amigos de la Tierra también lamenta esta decisión. “Lamentamos que Europa al final se haya decantado por renovar -la licencia-, aunque sea por solo cinco años”, ha indicado el responsable de Agricultura y Alimentación de la asociación, Blanca Ruibal, que afirma que este lustro es para la entidad “cinco años perdidos”. Ruibal ha destacado la “transición irremediable” que se producirá en la agricultura de producir usando cada vez menos pesticidas y menos químicos.

 

Un millón de firmas en contra

El glifosato es el herbicida más utilizado del mundo y lo utilizan multinacionales como Monsanto, que lo emplea en uno de sus productos más extendidos, el «RoundUp», cuya seguridad cuestionan los ciudadanos que han llevado el caso a los tribunales en Estados Unidos.

En Europa, el glifosato ha llegado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE), donde el grupo de Los Verdes en el Parlamento Europeo denunció hace unos meses la «falta de transparencia» de los informes de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre el herbicida en los que observan un «potencial conflicto de interés».

El director de campañas de la organización Avaaz, Luis Morago, impulsora de una recogida de firmas contra el glifosato que suma casi dos millones de apoyos, criticó a Alemania por «ceder a la presión corporativa, ignorando a sus propios ciudadanos y al Parlamento Europeo, para darle a la industria química un regalo de Navidad adelantado».

«Monsanto pensó con los ojos cerrados que ganaría 15 años de glifosato, pero ha tenido que luchar con uñas y dientes por cinco años con restricciones», añadió en un comunicado. La directora de políticas alimentarias de Greenpeace, Franziska Achterberg, dijo que la CE y los países que han avalado su propuesta «han decidido ignorar las alertas de científicos independientes, las peticiones del Parlamento Europeo y la petición firmada por más de un millón de ciudadanos».

Fuente: http://www.lavanguardia.com, Agencias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.