Tepco, la empresa operadora de la central nuclear de Fukushima, ha anunciado a primera hora del miércoles (hora local) que ha logrado detener la fuga de agua radioactiva procedente del reactor número 2, que fue detectada el pasado lunes.

La compañía encontró una grieta de 20 centímetros en un pozo de hormigón del segundo reactor que estaba filtrando agua de la planta al mar cercano a Fukushima, con una medida de 1.000 milisieverts de radiación por hora en el aire dentro del pozo.

Según informaciones recogidas por la prensa japonesa, la compañía logró cortar el flujo tras inyectar 1.500 litros de silicato sódico, conocido como «vidrio soluble», y otro agente químico a la corriente del agua radiactiva, después de varios intentos fallidos en los que se empleó hormigón y se inyectó polímero en polvo para absorber el agua.

Reservas y preocupación internacional

El portavoz del Gobierno japonés, Yukio Edano, ha confirmado esta madrugada la noticia, aunque ha preferido mostrarse cauto, dado que se debe confirmar que el flujo de agua tóxica ha parado del todo y que no existen otras fugas.

El Gobierno japones ha dicho que está considerando imponer restricciones al consumo de mariscos por primera vez desde el inicio de la crisis, luego de que fueran encontrados peces contaminados en mares muy al sur de los reactores nucleares dañados. India se ha convertido en la primera nación en prohibir la importación de alimentos de todo Japón, mientras la Unión Europea ha dicho que reforzará los controles en las importaciones de alimentos y piensos de Japón a partir de la próxima semana.

Un productor agrícola es obligado a botar parte de su producción por estar contaminada con radiación.

Este martes, Corea del Sur ha pedido explicaciones a Japón por esta iniciativa. «¿No es normal estar preocupados? Al no tener acceso a datos científicos, hemos pedido a Tokio confirmar los hechos», aseguró a AFP un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, Cho Byung-Jae.

El portavoz del Gobierno nipón, Yukio Edano, ha pedido disculpas a los países vecinos por no notificar con antelación el vertido de agua radioactiva iniciado el lunes. Edano ha ratificado que esta medida es necesaria para seguir almacenando líquido con mayores concentraciones de radiación y reanudar las labores de refrigeración de los reactores más afectados.

Montaje distribuído por Tepco en el que muestra la fuga de agua radioactiva antes y después de ser bloqueada.

No supone «riesgos para la salud humana»

El ministro Matsumoto coincidió en que el vertido no supone «riesgos significativos para la salud humana». El jefe de la diplomacia nipona añadió que el vertido no viola la Convención de 1986 sobre la Notificación Temprana de un Accidente

Nuclear, que obliga a los países a proporcionar datos como el momento del accidente, la localización y la emisión de radioactividad a los paíse afectados cuando se teme que emisiones radiactivas dañinas traspasen las frontera. Matsumoto aseguró además que su país se ha esforzado en minimizar la contaminación marina, de acuerdo con la Convención de Naciones Unidas sobre la Ley del Mar.

En las aguas cerca de la central se han registrado niveles de yodo radiactivo 4.800 veces superiores al límite legal. También se ha hallado cesio en niveles por encima los límites de seguridad en pequeños peces «kunago» en aguas de la prefectura de Ibaraki, al sur de Fukushima, según la prensa.

Fuente: Diario El Mundo, Agencias

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