Tuvieron que luchar contra moscas vampiro y plantas invasoras para comer, anidar e incubar a sus polluelos, pero ganaron. Después de cuatro años de enfrentamiento, los pájaros brujo que habitan las islas Galápagos (Ecuador) hoy ya no corren peligro de extinción; aunque continúan siendo una especie vulnerable.

La cantidad de ejemplares del pájaro brujo (Pyrocephalus nanus), una de las emblemáticas aves del archipiélago ecuatoriano, disminuye desde hace décadas. En la isla Santa Cruz, se estima que quedan un máximo de 30 parejas. Para salvarlos, los científicos de la Fundación Charles Darwin (FCD) y de la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG), comenzaron por intentar reducir en número a su principal enemigo: la mosca vampiro aviar (Philornis downsi).

Múltiples amenazas

Según relata en su web la FCD, usaron un insecticida para matar las larvas que la mosca dejaba en los nidos del pájaro brujo. Sin embargo, no lograron evitar que las aves los abandonaran y dejaran a sus embriones ante un fatídico destino.

Los científicos se dieron cuenta que había otros factores que debían afectar a la especie. Después de estudiar minuciosamente su comportamiento, se encontraron con que los pájaros brujos tienen otros enemigos: las plantas invasoras no endémicas —principalmente mora (Rubus niveus)—.

Los densos matorrales que se esparcían por doquier, impedían que llegaran al suelo a encontrar comida lo suficientemente nutritiva —como las orugas y arañas— para mantener a sus polluelos y a sí mismos. En 2018, la FCD y la Universidad de Viena (Austria), junto con la DPNG, iniciaron un programa experimental que implicó controlar roedores, reducir el número de larvas de la mosca vampiro aviar y eliminar la mora.

Restauración de bosques como beneficio adicional

«En 2020, estas intervenciones dieron como resultado la incorporación de al menos seis volantones a la población», dijo a FCD David Anchundia, científico del proyecto. Quizá de más, porque debido a las restricciones de cierre por la pandemia de COVID-19 no pudieron visitar todos los nidos.

«Este año, ocho aves salieron de los nidos, el mayor número desde que empezamos a monitorear en 2017. Se trata de una buena noticia, ya que cada volantón le da más esperanza de mantener viva esta población extremadamente pequeña», aseguró. Además, las medidas trajeron otra consecuencia. Los científicos corroboraron que se comenzaron a restaurar de forma natural los bosques de la isla con scalesia, uno de los árboles endémicos de Galápagos.

El pájaro brujo está clasificado en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como una especie vulnerable a la extinción.

Fuente: https://mundo.sputniknews.com/, Agencias


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