Una expedición de científicos conservacionistas a las colinas deforestadas de Haití encontró especies de ranas que no habían sido vistas en 20 años. En apenas ocho días de búsqueda en pequeños fragmentos de bosques en las colinas del país caribeño, los investigadores encontraron 25 de las 49 especies conocidas allí.

El grupo espera que este hallazgo centre la atención en la conservación de este pequeño porcentaje de bosque una vez abundante. La expedición forma parte de un proyecto mayor para redescubrir anfibios en diversas partes del mundo que se pensaban extintos.

Áreas bajo presión

Según el Corresponsal de la BBC Richard Black la pobreza, sumada a la tragedia experimentada por Haití tras el terremoto de hace un año, está generando presión adicional sobre estás áreas, ya que muchos pobladores han abandonado zonas urbanas destruidas por el sismo para trasladarse a terrenos menos habitados.

Sin embargo, parece no ser el caso de al menos dos zonas, los bosques de Massif de la Hotte y Massif de la Selle. «Si hablamos a la gente en Puerto Príncipe sobre conservación, agitan sus cabezas y preguntan qué vamos a conservar, pero les mostramos que aún hay bosques que contienen especies únicas».

El hallazgo

Fueron halladas cinco especies vistas por última vez en 1991. Entre ellas está la rana ventriloquial de La Hispanola. El sonido que hace esta especie consiste en una rápida secuencia de siete notas. También fueron halladas dos especies de rana Macaya, una de ellas considerada como de las más pequeñas del mundo.

La expedición, sin embargo, no fue un completo éxito ya que no se halló a la rana de La Selle, que fue vista por última vez hace 25 años y declarada como posiblemente extinta.

También en Costa Rica

Expertos reportaron en Costa Rica el avistamiento de dos especies de ranas y una de sapo que se creían extintas y afirmaron que existen señales de que poblaciones de otros anfibios en peligro de extinción se están recuperando, informó el diario La Nación.

Las ranas que se creían extintas fueron vistas en el 2010 en las faldas de los volcanes Barva y Poás y en los bosques nubosos de Monteverde, en el centro del país, indica el Informe del Grupo de Especialistas en Conservación y Reproducción de Mesoamérica (CBSG, por sus siglas en inglés), dado a conocer este mes.

Los expertos corroboraron la reaparición del sapo Incilius holdridgei, una especie endémica de Costa Rica, pues contabilizaron 31 ejemplares en edad juvenil y 9 adultos, sobre plantas pequeñas y helechos en los alrededores del volcán Barva. Los anfibios de Costa Rica se ven amenazados por el calentamiento global y por la aparición del hongo patógeno Batrachochytrium dendrobatidis, que ha provocado la extinción de algunas especies.

Fuente: BBC, CNN, Agencias

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