Los charranes chinos (Thalasseus bernsteini) son una especie de ave marina en peligro crítico de extinción. Pero gracias al esfuerzo de un grupo de investigadores, científicos y conservacionistas de la Universidad Estatal de Oregón, su situación podría mejorar. Y es que gracias al proyecto desarrollado en China, Taiwán y Japón, se ha podido duplicar la población de estas aves, informa el diario La Vanguardia.

Cuando se inició este proyecto, había contabilizadas menos de 50 ejemplares de estas aves marinas. Ahora, su población supera el centenar. “La especie aún está lejos de estar a salvo de la extinción, pero la población ahora supera los 100 adultos y el futuro es mucho más brillante que hace 10 años”, asegura Dan Roby, profesor emérito del Departamento de Pesca y Vida Silvestre de la Universidad de Oregón (OSU). Los hallazgos de estos investigadores se han publicado en Biological Conservation.

El ave marina más amenazada del mundo

Descrita por primera vez en 1863, esta especie de golondrina con cresta ha estado siempre rodeada de cierto misterio, y está considerada el ave marina más amenazada del mundo.

En 1937 se recolectaron 21 especímenes a lo largo de la costa de la provincia de Shandong, China. Pero no fue hasta 60 años más tarde, hasta el año 2000, cuando se confirmaron otros avistamientos: cuatro adultos y cuatro polluelos dentro de una gran colonia de golondrinas de mar más grandes en las Islas Matsu, Taiwán.

Este descubrimiento fue recibido como una gran noticia en el mundo de la ornitología, que generalmente consideraba que el charrán chino se había extinguido. En los años posteriores, se ha podido confirmar su reproducción en otros cinco lugares: tres a lo largo de la costa china, más una isla deshabitada frente a la costa suroeste de Corea del Sur y las islas Penghu de Taiwán.

Atracción social

El charrán chino es una de las muchas aves marinas en riesgo de extinción por culpa, principalmente, al enredo con redes de pesca, la reducción de los suministros de alimentos, los contaminantes ambientales, la sobreexplotación y la depredación y otras perturbaciones provocadas por especies invasoras.

La mayoría de las aves marinas seleccionan el hábitat de anidación en gran medida por señales sociales, cuya ausencia puede retrasar la recuperación incluso cuando hay un hábitat adecuado. Desde la década de 1970, se han desarrollado e implementado nuevas técnicas para mejorar los esfuerzos de restauración de las poblaciones de aves marinas. Estas técnicas son de atracción social y translocación de pollitos y se han utilizado en al menos 171 proyectos diferentes de restauración de aves marinas llevados a cabo en 16 lugares en un intento por restaurar 64 especies de aves marinas.

La atracción social ha sido, precisamente, la estrategia usada en el proyecto del charrán chino de mar que ha permitido duplicar la población, y que ha supuesto el primer gran esfuerzo de conservación para las aves marinas en la República Popular de China. La atracción social implica señuelos, vocalizaciones de pájaros grabadas, espejos, aromas y madrigueras artificiales que funcionan en conjunto para atraer a las aves marinas adultas a los sitios de restauración con el objetivo de establecer colonias de reproducción.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/, Agencias

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