[dropcap]C[/dropcap]uando tiene que trepar por cascadas, el Sicyopterus stimpsoni, también llamado gobio Nopili, lo hace con los dientes.  Este pez, de 2,5 centímetros de largo, utiliza las ventosas de su boca y el estómago para trepar por acantilados de Hawai.

Debido a que su hábitat puede verse perturbado con facilidad, por una gran tormenta, por ejemplo, suele trepar por cascadas para volver corriente arriba.

 photo pezgobi1_zpsdc4de542.jpg

Suben hasta 30 metros

Sin embargo, según Richard Blob, biólogo de la Clemson University, no se sabe cómo evolucionó esta extraña criatura para recorrer distancias verticales de hasta 30 metros (el equivalente energético de una persona corriendo un maratón).

Ahora, un estudio de Blob y su equipo publicado en la revista PLOS ONE muestra que utiliza los mismos movimientos para trepar que para comer algas.

Al observar varios vídeos realizados a los peces durante la investigación, el equipo descubrió que los peces utilizan los mismos movimientos en los dos casos. Por ejemplo, el ángulo y la distancia a la que sobresale la mandíbula superior son casi idénticos en ambos comportamientos.

 photo pezgobi3_zpsa8d7277b.jpg

Exaptación

[quote]Esto sugiere que, en algún momento de su evolución, el gobio adoptó un comportamiento para una nueva finalidad, fenómeno conocido como exaptación, por el que las especies «reutilizan un comportamiento y lo perfeccionan para hacer algo completamente diferente».[/quote]

El clásico ejemplo de exaptación es el de las plumas de las aves, comenta Blob, «que es posible que evolucionaran desde una finalidad de aislamiento para ser utilizadas para volar». Aunque se desconoce qué comportamiento tuvo lugar primero, el resultado es un pez perfectamente adaptado.

Fuente: National Geographic, Agencias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.