Científicos estadounidenses estudiaron los hábitos de vida de las hormigas cortadoras de hojas, que tras el deterioro de sus mandíbulas se alejan del trabajo más duro.

A estas conclusiones arribaron académicos de la Universidad de Oregon, quienes demostraron en sus investigaciones cómo estos insectos abandonan sus labores más intensas al llegar a la vejez.

Seguir siendo útil

Asumen tareas relacionadas con el transporte, pues las más viejas tienen dificultades para sujetar y cortar hojas, destacan los investigadores.

Para Robert Schofield el deterioro de sus mandíbulas es tan grande en ese período de la vida, que la hormiga tiene que utilizar más del doble de la energía y el tiempo en cortar hojas.

Estas son las razones por las que las más viejas dejan estas tareas a las más jóvenes, mientras que ellas asumen la función de arrastrar la hoja en su largo camino al hormiguero, explicó

Viejas conocidas

Del género Atta, las hormigas cortadoras de hojas son comunes en zonas de Nicaragua, Guatemala, al igual que en Chiapas, estado sureño mexicano, se les llama zompopo.

Son hormigas grandes, con reinas que pueden alcanzar, sin incluir sus alas, unos 2,5 centímetros de longitud. En Cuba existe la especie A. insularis que es denominada bibijagua, mientras en Venezuela las conocen como bachaco y arriera en Ecuador.

Fuente: Prensa Latina

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