Pastor llegó a La Universidad de Carabobo, Núcleo la Morita, sede de Asopatica a principios del mes de agosto de 2008, con el lomo y una pata llena de gusaneras producto de machetazos que recibió en una zona cercana a esta casa de estudios, pero por temor a recibir más maltrato no dejaba que nadie se acercara a curarlo. Con mucho esfuerzo, el 13 de agosto se logró agarrarlo para curar sus heridas, parte del grupo de Asopatica y el Dr. Luis Posada lograron aplicar un fuerte pero efectivo tratamiento.


Perdió el pulmón izquierdo por las cavidades que abrieron los gusanos y quedo cojeando de la pata trasera izquierda, ya que quedó hueca por las heridas. A pesar de esa traumática experiencia, Pastor logró recuperarse de una manera milagrosa, engordó y sus heridas se cerraron por completo, convirtiéndose en un perro sano, grande y feliz.

Se Esterilizó el 10 de Octubre de 2008, aun convaleciente de sus heridas, gracias al Dr. Mayora, quien además ayudo a la curación de la gusanera en su lomo.

Desde ese momento, Pastor se convirtió en uno de los símbolos de Asopatica, por su manera irreverente y alocada de ser. Todos lo conocían, muchos quedaban encantados por sus locuras y la manera tan amorosa y fiel con que trataba a sus protectores, al punto de ser el héroe en muchas situaciones peligrosas.

Otras personas no lo querían porque ladraba en señal de alerta, y si lo atacaban salía a defenderse, tomando el lugar de macho alfa de la manada. Esto provocó que pastor ganara enemigos dentro de la universidad. Pastor siempre andaba con sus grandes amigas: alegría, sifrina, ceniza, lobita, patica y la flaca, las cuales se ganaron enemigos por andar con él, todos recibieron innumerables amenazas de muerte.

En el 2009 ya Pastor tenia aproximadamente 7 años, su pelo era un tanto canoso y su vista no era la de antes, pero igual seguía siendo un gran cazador, defensor de sus protectores y su hogar. El 3 de octubre de 2009 (un día antes de la celebración mundial de los animales), en horas de la mañana, Pastor fue vacunado contra la rabia, se dejo amarradito en su casita con agua y comida para que estuviera tranquilo mientras se vacunaban a los demás perritos de la universidad.

Ya en la tarde, cuando se vacunaban los perritos del área de ciencias de la salud, se escucharon 3 disparos, que no significaron gran cosa en ese momento hasta descubrir lo más triste y doloroso. Se encontraron los paseadores de Pastor rotos y amarrados a un extremo del soporte de un aire acondicionado cerca de su casita, pero no había rastros de él.

Luego de ese día, todos los miembros de Asopatica lo buscaron sin descanso, nadie quería decir que le había pasado, hasta que el viernes 9, fueron encontrados sus restos en la parte trasera de la Universidad. Fue enterrado el 11 de octubre, con la promesa de justicia de su madrina.

Ahora Pastor está en un lugar feliz, donde no recibe maltrato, se le recuerda como un perro feliz, juguetón, el mejor amigo, compañero y el héroe de muchos. Este 3 de octubre se cumplieron 2 años de su desaparición física, siempre se le recordará con amor.

Fuente: Asopatica

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