El huracán, que ha causado graves destrozos en Nicaragua, se está movimiento hacia el este del país a una velocidad de unas 9 millas por hora (15 km/h), y se prevé que esta trayectoria se mantenga durante los próximos días.

El centro del huracán convertido en tormenta tropical, se internará en el norte de Nicaragua y posteriormente se moverá por el sur de Honduras, adonde llegará está noche o a primera hora del miércoles, según las fuentes.

Esperan que se disipe en Centroamérica

Actualmente, el fenómeno atmosférico mantiene unos vientos máximos sostenidos de cerca de 105 millas por hora (165 km/h) con ráfagas eventualmente más fuertes, a pesar de haber disminuido su categoría. Se cree que el huracán se debilitará a lo largo del miércoles de forma rápida y que quede totalmente disipado en Centroamérica, donde probablemente acabará su recorrido.

La furia de Iota, que llegó a tener vientos de 250 kilómetros por hora, destrozó techos de viviendas, colapsó el tendido eléctrico e inundó decenas de calles en el Caribe norte de Nicaragua, donde tocó tierra la noche del lunes. En un informe preliminar, las autoridades reportaron ráfagas de vientos fuertes, precipitaciones, caídas de árboles, de postes de luz y desprendimiento de techos, con daños aún sin cuantificar.

Iota entró cerca de Haulover, en la costa caribeña de Nicaragua, donde habitan unas 350 familias con 1.750 personas, en su mayoría indígenas de origen miskito, una comunidad dedicada a la pesca artesanal y al turismo, y que fueron evacuados en su totalidad y en donde aún no se tiene ningún informe de los daños.

40 mil personas evacuadas

El codirector del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) de Nicaragua, Guillermo González, aseguró el lunes que lograron evacuar antes del impacto del huracán a más de 40.000 personas en 250 albergues, «y una cantidad bastante similar de casas solidarias, incluyendo iglesias».

El punto en el que tocó tierra Iota está 15 kilómetros al sur de donde lo hizo Eta, también de categoría 4, el pasado 3 de noviembre. Según cálculos de este país centroamericano, Eta dejó unas 1.890 casas destruidas y otras 8.030 con daños parciales.

Esta es la primera vez que se forman dos grandes huracanes en la cuenca del Atlántico en noviembre desde que comenzaron los registros en 1851. Iota también fue la primera tormenta de categoría 5 de la temporada de huracanes antes de perder un poco de velocidad del viento en la costa para llegar a tierra como categoría 4.

Empeorando la devastación de Eta

Incluso después de debilitarse, la lluvia de Iota, con hasta 76 cm de acumulación, podría causar deslizamientos de tierra y más inundaciones en la región anegada, advirtió el NHC, agravando el daño causado por Eta en Centroamérica.

Eta devastó cultivos y arrasó las laderas hace dos semanas, matando a decenas. “Estamos en manos de Dios. Si tengo que trepar a los árboles, lo haré ”, dijo Jaime Caal Cuz, de 53 años, un agricultor de la provincia de Izabal, en el sureste de Guatemala. Después de llevar a su familia a un refugio, se quedó a cuidar la casa y sus pertenencias. “No tenemos comida, pero vamos a esperar aquí el huracán que le pedimos a Dios que deje de venir”, dijo.

Fuente: https://www.vanguardia.com/, https://www.reuters.com, Agencias


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