Las hormigas de fuego crean una balsa resistente al agua cuando hay una inundación, de acuerdo con un estudio difundido recientemente en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS).

Investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia, Estados Unidos, descubrieron que las hormigas rojas (solenopsis invicta) crean una estructura en forma de tortilla y casi la mitad de la colonia queda sumergida para mantener a flote al resto.

Pero no hay sacrificio

Con este tipo de formación nadie se inmola: bolsas de aire posiblemente evitan que los animales de las capas del fondo perezcan ahogados, escribieron los científicos en la publicación. Para comprobar cómo estos insectos colaboran entre si, el equipo dirigido por David Hu arrojó entre 500 a ocho mil de estos insectos al agua.

Observaron que con rapidez se agruparon, unas a otras se agarraban con sus mandíbulas y pinzas para formar una estructura similar a las tramas de las telas resistentes al agua. Luego los investigadores retiraron poco a poco las hormigas de la parte superior y vieron como las del fondo se movían para conservar el grosor medio del embalse.

¿Cómo flotan?

Si tomamos una de estas hormigas de forma individual, veremos que logra mantenerse a flote- o al menos no hundirse – gracias a la tensión superficial, que convierte la superficie del agua en una especie de cama elástica. Esta tensión sólo sirve para criaturas muy pequeñas, y no serviría para explicar por qué la balsa flota.

Para entender por qué no se hunden estas construcciones hay que sumar una serie de circunstancias. En primer lugar, la capacidad del cuerpo de las hormigas para repeler el agua. Esto les permite capturar pequeñas burbujas de aire que le sirven para flotar y respirar. Por otro lado, aunque una hormiga es más densa que el agua, el conglomerado de individuos, con sus burbujitas atrapadas, resulta ser menos denso y por eso flota,

Bien organizadas

“Hemos realizado experimentos”, explican, “en los que movíamos hormigas individuales de una en una de la parte superior de la balsa. Esta retirada provocaba que la balsa se autoreparara: las hormigas del fondo se movían a la parte superior para conservar el grosor medio de la estructura. Suponemos que son capaces de sentir cuántos miembros de su colonia caminan sobre ellos”.

Por otro lado, añade el estudio, el proceso de atrapar a otras hormigas desde el borde de la balsa es vital para el proceso de construcción, “lo que sugiere”, dicen, “que algunos comportamientos cooperativos podrían sustentarse sobre la coerción”.

Fuente: Prensa Latina, BBC, Agencias

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