Colombia es el país más rico en anfibios del planeta, con 800 especies descritas. Por su fragilidad «los anfibios son el grupo de vertebrados más importantes en la Tierra como bioindicadores. Son susceptibles a cualquier cambio en un ecosistema por pequeño que sea», dijo a la BBC Alonso Quevedo, director de la Fundación ProAves de Colombia, que lucha para proteger a estos seres extraordinarios.

Arriba vemos a la Rana Cristal (Centrolene Proso blepon) La piel del vientre es parcial o totalmente transparente. Se pueden observar todos sus órganos internos y los movimientos del corazón.

Los huevos de la Rana Cristal son adheridos a las hojas de plantas a orillas de las quebradas, generalmente los machos siempre están cerca de las posturas cuidando los huevos o humedeciéndolos para evitar que se resequen. «Cuando la larva alcanza un cierto grado de madurez, los renacuajos por gravedad van cayendo al agua en donde terminan su metamorfosis».

Los anfibios son el grupo más amenazado del planeta. «El 30% de las especies endémicas de Colombia, o sea, que sólo se encuentran en este país, están en riesgo de desaparecer», señala el director de ProAves. La Rana Dorada Venenosa (Phyllobates terribilis) es un ejemplo. Es considerada el vertebrado más venenoso del planeta. «Un miligramo de veneno es suficiente para matar alrededor de 10,000 ratones, entre 10 y 20 humanos o hasta 2 elefantes».


En la Rana Dorada Venenosa se han encontrado sustancias 200 veces más potentes que la morfina, pero el costo ecológico es muy alto. Para obtener 60 miligramos del compuesto del anestésico hacen falta 750 ranas, según el director de ProAves. Esta especie es endémica de Colombia, «pero desafortunadamente por la deforestación se encuentra en peligro de extinción»

El aumento de temperaturas debido al cambio climático está afectando seriamente a los anfibios. Un hongo parece atacar a todas las especies. En Colombia, la amenaza es la deforestación. Además, el hongo que ataca las ranas se ha expandido en los trópicos y Centroamérica. «El hongo baja las defensas del individuo, les salen ampollas, llagas o heridas sobre la piel, hasta que se mueren».

Ésta es una de las tres nuevas especies de anfibios descubiertas recientemente en Colombia. Se le llamó Rana Cohete por la rapidez con que escapa cuando se siente detectada. El hallazgo fue hecho tras cuatro días de expedición, parte de un proyecto de la Fundación ProAves, Conservación Internacional y Global Wildlife Conservation para buscar especies perdidas como la Rhinella Rostrata, que no ha sido vista en 70 años.

La Rana Venenosa o Rana Cocoi (Oophaga histrionica) «es una rana impresionante, ya que presenta una gran variedad de colores y diseños. Los huevos son depositados en las axilas de las bromelias en lo alto de los árboles; la hembra deposita huevos infértiles para que los renacuajos se puedan alimentar en la época de escasez de larvas de insectos».

Esta rana venenosa (Oophaga sylvatica), presenta al igual que su prima la O. histrionica, una gran cantidad de coloraciones de advertencia. Su canto puede ser escuchado hasta 20 metros de distancia. Para llamar a las hembras se posa en las hojas anchas de plantas bajas desde donde emite su canto. Los renacuajos son cargados por el macho en la espalda. Desafortunadamente la tala del bosque y los coleccionistas ilegales la tienen en peligro de extinción.


La Ranita Pantanera (Dendropsophus minutus) se caracteriza por su prominente saco gular el cual se infla cuando cantan. «En la época de lluvias es impresionante ver a estos diminutos seres en grandes cantidades en los pantanales, su voz se asemeja a la producida por los grillos. Al parecer las hembras seleccionan a los machos por lo fuerte de la voz y la ubicación espacial del macho dentro de la charca».

En el caso del Sapito Rastrojero, (Rhinella margaritifera), la hembra es mucho más grande que el macho. «Como vemos en la foto, la hembra tiene la ardua tarea de transportar al macho en la espalda. Debe soportar el peso y sobrepasar todos los obstáculos que encuentra en el camino para llegar a los lugares de postura, pequeños charcos de agua.»


Robin Moore, de Conservación Internacional y quien participó de la expedición que descubrió nuevas especies, asegura que «Colombia debe estar orgullosa de sus bosques ricos en biodiversidad y reconocer el potencial para atraer personas interesadas en la vida silvestre». Moore también destaca que los anfibios son cruciales además para la vida del bosque, ya que se ha demostrado que su ausencia afecta la calidad del agua. Sin renacuajos, puede haber un crecimiento explosivo de algas. En la foto vemos a la Rana Arbórea Pintada (Hypsiboas picturatus).

Alonso Quevedo afirma que «seguramente muchas especies que no conocimos ya se perdieron, pero todavía estamos a tiempo para realizar acciones en pro de la conservación de este grupo de vertebrados». Lo fundamental es combatir la deforestación. «Yo siempre digo que la biodiversidad estuvo primero que nosostros. Los seres humanos la estamos llevando a extremos de acabarla y no tenemos derecho a hacer eso».

Fuentes: BBC, www.proaves.org

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