[dropcap]E[/dropcap]l desconocido paisaje de la Fosa de las Marianas fue descrito por el cineasta James Cameron como “un mundo totalmente alienígena” tras la difusión de las primeras imágenes de este otrora desconocido paisaje submarino.

Cameron considera la hazaña como “la última frontera del siglo XXI”, situada a 11.000 metros de profundidad en un punto de la Fosa de las Marianas conocido como abismo Challenger.

Adaptación extrema

Durante más de tres horas, el cineasta-explorador pudo moverse por el fondo a bordo del ‘Deepsea Challenger’, un sumergible de siete metros de largo y 12 toneladas de peso con forma de misil y que, a diferencia de otros batiscafos, tiene una gran movilidad. Según explicó Cameron, tocó fondo en una zona lisa cubierta de fango y desde allí empezó a moverse para “ascender una loma” y pasar a otras áreas.

Provisto de cámaras de alta resolución en 3D y un panel de focos LED de dos metros y medio de largo, el sumergible es capaz de iluminar los oscuros fondos y observar el inhóspito territorio.

[quote]’Muchos de los animales que viven allí están adaptados a la presión extrema que existe en esas profundidades y a la oscuridad total”, explicó Cameron. “Generalmente son criaturas blancas, sin pigmentación en la piel. Algunos tienen ojos para percibir la bioluminiscencia, otros sencillamente no tienen ojos”.[/quote]

Ecosistemas desconocidos

Cameron prepara un documental divulgativo sobre la aventura para National Geographic, pero el principal objetivo de la campaña es avanzar en el conocimiento de los abismos marinos, que ocultan ecosistemas desconocidos para la ciencia bajo una presión 1.100 veces mayor que en la superficie.

[quote]Cameron afirmó a la prensa tras emerger de su inmersión: “No he encontrado grandes organismos como medusas o peces del tipo que he visto en otras inmersiones profundas. Pero es que el punto al que he llegado es extremadamente lejano y aislado. Tampoco se veían en el fondo los habituales rastros y huellas de gusanos y pepinos de mar que hay en otros lugares. De hecho, lo más grande que he visto eran anfípodos que no pasaban tres centímetros”.[/quote]

Sin embargo, asegura Cameron, no se trata de buscar “calamares gigantes y cosas de ese tipo”. Para el cineasta, es mucho más interesante estudiar los pequeños seres y los microbios de esos lugares, cuyas adaptaciones a ese entorno extremo pueden aportar interesantes revelaciones a la ciencia.

Paisaje lunar

El cineasta, asegura que al ver el paisaje desolado en este abismo marino, sintió algo similar a lo que debió experimentar Neil Armstrong al dar aquel “primer paso para un hombre y gran salto para la Humanidad” hace más de cuatro décadas en la misión Apolo XI: “Es todo muy lunar, un lugar desierto y muy aislado. Mi sensación fue de total soledad y aislamiento del resto de la humanidad, me sentí como si en un solo día hubiera viajado a otro planeta y regresado”.

Cameron explica en el vídeo difundido por National Geographic que la presión en la Fosa de las Marianas es tan extrema que el submarino “se comprime unos 8 centímetros cuando llega al fondo del océano por la presión, y la esfera en la que viajo yo también encoge, de hecho la ventana por la que miro se viene hacia mí”. A esa profundidad, la presión es de 1.100 kilogramos por centímetro cuadrado.

[box_dark]Dentro del ‘Deepsea Challenger’, Cameron iba enclaustrado en una esfera blindada de acero que le protege, pero que sólo tiene 109 centímetros de diámetro, por lo que no puede mover brazos y piernas. Según el cineasta, existen riesgos, pero estos se han gestionado para que sean los mínimos posibles con la ayuda de la tecnología.[/box_dark]

Cameron tardó dos horas y media en bajar a la Fosa de las Marianas y una hora y diez minutos en ascender, además de las tres horas que pasó en el fondo.

Fuente: Diario El Mundo, BBC Mundo, Agencias

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