Las corridas de toros y el correbou de Fornalutx pronto serán historia en la Comunidad Autónoma de Baleares en España. Esta semana se ha registrado en la Cámara balear una proposición de ley que modifica la anterior normativa de protección animal y prohíbe expresamente «cualquier tipo de tauromaquia».

La iniciativa, suscrita por el PSOE, Més per Mallorca, Més per Menorca y Podem, que suman mayoría en el Parlamento autonómico, estaba incluida en su acuerdo de gobernabilidad, atendiendo a una intensa movilización ciudadana, y será efectiva la próxima primavera.

Miles de firmas de apoyo

El movimiento animalista, muy activo en las islas, había recogido 135.000 firmas de apoyo en la campaña Mallorca sense sang, lanzada en el 2014. El amplio respaldo popular hizo de catapulta para que 24 municipios del archipiélago se declarasen antitaurinos, incluida la capital, Palma, y otros 13 estén a punto de sumarse.

Los socialistas baleares, a diferencia de los de otras autonomías, han mantenido una posición firme, no exenta de discrepancias. «Hubo un cierto debate en la convención municipalista, pero la inmensa mayoría está a favor de la prohibición por la defensa del bienestar animal. No hay libertad de voto en este tema y no habrá fisuras», asegura Silvia Cano, secretaria general de los socialistas de Mallorca y diputada. Tras Canarias y Catalunya, Baleares es la tercera comunidad autónoma que prohíbe las corridas de toros.

A diferencia de Catalunya, el veto también alcanzará a los correbous, como el de Fornalutx, pequeño municipio mallorquín de la sierra de Tramuntana que lo celebra desde 1892. La normativa vigente sí lo permite porque eximía de la protección animal a las plazas de toros construidas antes de 1992 (ninguna) y a los espectáculos tradicionales que llevaran celebrándose de forma ininterrumpida al menos cien años, como es el caso del de Fornalutx.

Cambio de mentalidad

«No me parece bien, pero haremos lo que diga la ley, como hemos hecho siempre», sostiene su alcalde, Antoni Aguilo, del PP. En los últimos años, ha crecido la tensión en el festejo por los enfrentamientos entre los animalistas y algunos vecinos defensores de la tradición.

En Mallorca, existen cuatro plazas de toros operativas: las de Palma, Alcúdia, Muro e Inca, que apenas celebran corridas, y una en desuso, en Felanitx. La de Menorca lleva 40 años sin acoger espectáculos taurinos y la de Eivissa, sin toros desde 1985, acoge actos lúdicos.

Fuente: http://www.elperiodico.com, Agencias

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