En el humilde barrio de los basureros de El Cairo, las mujeres se han convertido en auténticas profesionales de la informática que desarman viejas computadoras construyendo otras para mejorar los ingresos de sus hogares.

«Queremos lograr que ellas dependan de sí mismas y sepan relacionarse con la tecnología porque quien no sabe usarla es un analfabeto», explicó a la agencia Efe uno de los responsables de un proyecto con mujeres de basureros, Ehab Nasr, de la asociación de servicios ambientales «El espíritu de la juventud».

Buscando alternativas

Protegidas con guantes y provistas de alicates y destornilladores, diez mujeres diseccionan discos duros y unidades de CD para ayudar a la economía familiar, resentida aún por el sacrificio de 350.000 cerdos en abril del 2009 para evitar la propagación de la gripe A.

Y es que la decisión gubernamental, según Nasr, obligó a buscar otras fuentes de ingresos a muchas de las familias de los «zabalín» (recolectores de basura, en árabe) que se dedicaban a la crianza de cerdos entre toneladas de residuos, en las faldas de la montaña de Muqatam, en el este de la capital egipcia.

Industria en desarrollo

Una de las alumnas es Orin Hanna, una joven casada de 27 años y con dos hijos, que señaló satisfecha que el taller, al que asiste tres días a la semana, no le «roba mucho tiempo» y le permite llevar a casa una pequeña ayuda económica.

Los bajos beneficios económicos que proporciona el proyecto se deben, a juicio de Nasr, a que «los equipos reciclados se venden a los vecinos del barrio para lograr que conozcan las nuevas tecnologías».

Un desafío no exento de dificultades como la de otra de las participantes, Sohag Kamel, de 29 años, que no sabía inglés, el idioma usado en las indicaciones de todos los dispositivos. «Siempre preguntaba al profesor y después iba a casa para aplicar lo que aprendía. Ahora ya puedo reparar mi propio equipo», confesó orgullosa a EFE.

El negocio del futuro

El responsable de la ONG añadió que han agudizado el ingenio para, por ejemplo, aprovechar los numerosos monitores que se acumulaban en un rincón que han sido reciclados como televisores.

La iniciativa, que aspira a emplear a unas setenta vecinas del barrio, «tiene futuro porque siempre habrá equipos obsoletos y la tecnología avanza de tal manera que terminaremos desprendiéndonos del papel», vaticinó Nasr.

La esencia del reciclaje continúa fuera del taller, donde la noche cae sobre las calles sin asfaltar del barrio, iluminadas por el pobre resplandor que llega de las casas, en las que niños y adultos separan residuos y desarman viejos electrodomésticos.

Fuente: EFE, Agencias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.