Arquitectura y ecologismo se han dado la mano y han creado el mejor edificio de 2011 según el premio World Architecture Festival. El Media-TIC de Barcelona está formado por una estructura de hierro y un revestimiento de burbujas de plástico, lo que permite regular la luz y la temperatura.

Se trata de uno de los cuatro edificios que existen en Europa considerados “cero emisiones” y posee una apariencia poco convencional, que recuerda a una especie de colmena.

Colmena energética

Tiene forma cúbica y su estructura está formada por un esqueleto interno de hierro recubierto por una serie de burbujas hinchables. Todas sus caras son distintas y desde fuera traspasa la luz hacia el interior dotándolo de una gran luminosidad y evitando un mayor uso de luz artificial.

Además, el revestimiento translúcido utilizado es el innovador ETFE (Ethilene Tetrafluor Ethilene), recientemente aprobado como material constructivo. Este polímero funciona como cubierta externa y como pantalla solar móvil, consiguiendo ahorrar energía en la climatización del edificio y mejorando la entrada de la luz al interior de la estructura. Este revestimiento es de tan solo 0.2 milímetros y consigue filtrar hasta el 85 por ciento de la luz ultravioleta, siendo además antiadherente, consiguiendo que no se ensucie.

La configuración del edificio de acuerdo al polímero se divide en 2 partes: ‘Configuración ETFE diagrama’, que se utiliza en la fachada que recibe más sol y la ‘Configuración ETFE niebla’ en la cara opuesta.

Regulador inteligente

En el caso del ETFE diagrama las burbujas del polímero disponen de unos “luxómetros” completamente autónomos que, en base a la cantidad de energía solar recibida, inflan o desinflan las cámaras. De este modo, cuando la radiación es demasiado fuerte en verano, el material se vuelve opaco evitando el calentamiento del inmueble de manera inteligente y consiguiendo que no sea necesario el uso de aire acondicionado.

Igualmente, cuando hace frío y cada rayo de sol permite calentar aunque sea ligeramente el edificio, las burbujas permiten el paso de la luz, no teniendo que gastar energía en la calefacción. Por otra parte el EFTE niebla proyecta nitrógeno pulverizado a unas bolsas longitudinales de EFTE dispuestas en la fachada consiguiendo reducir el factor solar de 0.45 a 0.10 y mejorando el aislamiento térmico.

Según un estudio efectuado por la compañía PGi Engineering, el ahorro energético de esta construcción equivale a evitar la emisión de 114 toneladas de CO2 anuales, o lo que es lo mismo, la generación eléctrica de unos 700 paneles fotovoltaicos.

Además el techo del inmueble, desarrollado por el estudio de arquitecrua Cloud 9, está cubierto por paneles fotovoltaicos que captan energía solar y una cubierta natural ajardinada. A nivel hídrico una cisterna recoge el agua de lluvia y la aprovecha en el circuito de aguas no potables del edificio.

Fuente: Muy Interesante, Agencias

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