La Corte Suprema de Nueva York ha revocado el Permiso General a la empresa Operaciones de Alimentación Concentrada de Animales (CAFO, por sus siglas en inglés) emitido por el Departamento de Conservación Ambiental de Nueva York (DEC, por sus siglas en inglés). La Corte Suprema de Nueva York falló en favor de organizaciones ambientales y de conservación representadas por la firma legal ambientalista EarthJustice.

Las Operaciones de Alimentación Concentrada de Animales, o granjas industriales, son básicamente desastres ambientales. Estas instalaciones son conocidas por sus enormes pozos negros, utilizados para almacenar los miles de kilos de excrementos producidos por los animales en la propiedad. A menudo hay más «estiércol» de lo que se puede propagar en los campos cercanos y estos estanques de retención frecuentemente se agrietan y dejan escapar desechos en las aguas subterráneas. Los nitratos, los microbios peligrosos y las bacterias resistentes a los medicamentos se pueden encontrar en estos desechos y conllevan un riesgo significativo de contaminación del agua.

Zonas muertas en ecosistemas marinos

Cuando estos subproductos entran en las vías fluviales locales, causan la proliferación de algas tóxicas que conducen a «zonas muertas» y mata peces de forma masiva. Los altos niveles de nitratos en el agua potable pueden causar abortos espontáneos y el síndrome del bebé azul y los brotes de bacterias de la contaminación agrícola del agua son responsables de varios brotes de enfermedades en los Estados Unidos. En pocas palabras, a nadie le gustaría vivir cerca de ninguna de estas instalaciones.

De acuerdo con un comunicado de prensa de los grupos ecologistas que presionan para denegar el Permiso General, incluyendo C-OFOKLA, Earthjustice, Riverkeeper, Sierra Club, Theodore Gordon Flyfishers, Inc. y Waterkeeper Alliance, dado que estos pozos negros y prácticas de propagación de los residuos en los campos presentan un riesgo significativo de contaminación del agua, la Ley de Agua Limpia exige que las CAFO obtengan un permiso. Según la ley federal, un permiso de CAFO debe incluir el «plan de gestión de nutrientes» de la instalación que establece cómo gestionará sus residuos para no contaminar las aguas.

Como señala Waterkeeper, según la ley federal, el permiso CAFO debe incluir el «plan de gestión de nutrientes» de la instalación, que identifica cómo la CAFO gestionará sus residuos para no contaminar las aguas. La Corte Suprema declaró que el Permiso General no cumplía con los requisitos fundamentales de la Ley de Agua Limpia federal relacionada con la supervisión de la agencia y la participación pública en el proceso de permisos, por lo que fue rechazado.

Valiente medida

El Tribunal Supremo también destacó que el CAFO lácteo promedio de Nueva York tiene más de 950 vacas, produciendo 50.000 kilos de desperdicios de animales por día. Los pueblos y ciudades tienen plantas de tratamiento de aguas residuales que están estrictamente reguladas y probadas para crear una descarga no contaminante, pero en su lugar, los desechos animales en las CAFO no son monitorizados y pueden ser eliminados en las proximidades de los suministros públicos de agua potable. En 2015, hubo más de 40 casos documentados de contaminación de agua causada por desechos de CAFO animal, por lo que claramente, cualquier medida para limitar el conocimiento sobre lo que se libera de las granjas y, en consecuencia, limitar la regulación podría ser devastador para el público.

«Es responsabilidad de DEC proteger las aguas de Nueva York, y el público tiene derecho a asegurarse de que DEC haga su trabajo. El Tribunal reconoció que DEC no puede subcontratar la protección del medio ambiente a planificadores privados pagados por la agricultura industrial y mantener los planes de prevención de la contaminación en secreto al público. Estamos contentos de que la Corte haya confirmado la transparencia, uno de los mandatos centrales de la Ley de Agua Limpia», dijo la abogada de EarthJustice Suzanne Novak, que se desempeñó como abogada en la demanda.

No importa cómo lo mires, la industria láctea tiene un alto costo para el ambiente. Se necesita un mes de duchas para producir solo un galón de leche, con una granja lechera de 700 vacas que emiten 350,000 litros o 162.000 kilos de metano bombeado a la atmósfera todos los días. La industria de las granjas industriales contamina en exceso el ambiente y pone en peligro la salud pública. Es impactante ver que este Tribunal Supremo reconozca esto y tome medidas para limitar y regular sus resultados. No se trata solo de hacer leche y queso, se trata de mantener a las personas y los ecosistemas a salvo.

Fuente: http://www.onegreenplanet.org/, Agencias

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