Productores de petróleo y gas del estado norteamericano de Utah fueron eximidos de reglas de contaminación tras el nombramiento de Scott Pruitt como jefe de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), difundió el portal “Politico”.

El medio de comunicación citó correos electrónicos según los cuales esas compañías intentaron durante años que la entidad las exceptuara de normas dirigidas a prevenir dolencias como el asma. ‘Finalmente obtuvieron su alivio después de que Scott Pruitt se hizo cargo de la agencia’, indicó la publicación.

Tráfico de influencias

De acuerdo con el medio, grupos que se oponen a las políticas del presidente Donald Trump ven eso como otra señal de que el recién salido administrador de la EPA transformó la agencia creada para proteger el medio ambiente en una herramienta para otorgar favores a la industria. ‘El público está siendo excluido de las decisiones que afectan el aire que todos respiramos mientras que los contaminadores tienen de Pruitt a su disposición cuando solicitan desechar una protección que salva vidas’, expresó Matt Gravatt, director legislativo asociado de la organización ecologista Sierra Club.

Fue esa entidad la que obtuvo los correos electrónicos mencionados en una demanda sobre una solicitud de registros públicos. A decir de Politico, la ayuda de la EPA a las compañías de petróleo y gas en Utah se produjo después de que un cabildero de la industria, Marc Himmelstein, contó con el apoyo del representante republicano Rob Bishop, quien ha impulsado una legislación para promover el desarrollo de esa industria.

Himmelstein coordinó una llamada telefónica en julio de 2017 entre los legisladores de Utah y Pruitt, y ofreció puntos de conversación específicos para que Bishop los empleara. Se esperaba entonces que la EPA emitiera una consideración que impediría a los productores usar un proceso simplificado de permisos y los obligaría a buscar aprobación para cada uno de los pozos que querían perforar en la tierra tribal de la Cuenca Uinta.

Conflicto de intereses

En los puntos de discusión que Himmelstein propuso a Bishop, estaba que la agencia ambiental desarrollara una solución simplificada de permisos para el futuro desarrollo de la cuenca, y en abril la EPA propuso justamente eso. Los críticos de Pruitt consideran que el funcionario estaba demasiado vinculado con la industria del petróleo y el gas, y los emails muestran que los altos cargos de la entidad intercambian muchos mensajes con los principales cabilderos de las industrias de combustibles fósiles, agricultura y química.

El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el pasado 5 de julio su aceptación de la renuncia de Pruitt. ”Acepté la renuncia de Scott Pruitt como administrador de la Agencia de Protección Ambiental”, escribió el mandatario republicano en su cuenta de la red social Twitter, y agregó que el Senado confirmó a Andrew Wheeler para asumir como titular interino a partir de este lunes. ‘Dentro de la agencia Scott ha hecho un trabajo sobresaliente, y siempre estaré agradecido con él por esto’, agregó el gobernante, quien en dos tuits sobre el tema no hizo ninguna alusión a los numerosos escándalos sobre el dimitente, cuya renuncia fue pedida por varios legisladores hace meses.

Pruitt, quien fue fiscal general de Oklahoma y desde ese puesto presentó varias demandas contra la agencia que luego dirigió, mantuvo calendarios y horarios secretos para ocultar reuniones o llamadas controvertidas con representantes industriales, según divulgó la semana pasada la cadena CNN.

Fuente: Prensa Latina, Agencias

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