Más de 6.000 personas cercaron esta semana la Casa Blanca para pedir al presidente Barack Obama que rechace el proyecto de la empresa TransCanadá para construir un oleoducto, denominado Keystone XL, entre Alberta (Canadá) y Texas.

A un año de las elecciones en las que Obama buscará la reelección, los manifestantes, encabezados por el ecologista Bill McKibben, le recordaron al mandatario su compromiso con las fuentes de «energía limpia» y denunciaron los daños ambientales y para la salud que a su juicio implica el proyecto.

«No queremos petróleo en nuestro suelo»

Si Obama se hubiese asomado a la ventana hubiese visto a un mar de activistas, entre ellos la actriz Margot Kidder, que portaban una enorme tubería de plástico y pancartas con mensajes como «alto a la tiranía del petróleo», «No al oleoducto de TransCanada» y «No queremos petróleo en nuestro suelo».

La protesta, que comenzó con una concentración en el Parque Lafayette, frente a la Casa Blanca, forma parte de una movilización de líderes ecologistas, religiosos y cívicos para bloquear el proyecto de 7.000 millones de dólares.

«La mentira más grande que repiten (los partidarios) una y otra vez es que esta cosa va a crear empleos. Miren, acá no habrá empleos y el único estudio que no ha sido financiado por TransCanada demuestra que este oleoducto eliminará el mismo número de empleos que creará», afirmó McKibben.

«Estamos jodidos»

Jodi Williams, Premio Nobel de la Paz de 1997, se burló del proyecto y los beneficios que, según TransCanada y sus partidarios, traerá a la economía e independencia energética de EE.UU.

«No sabemos cómo hacer ‘frac’ (fragmentación de rocas para liberar depósitos de gas) pero sí sabemos que el petróleo está destruyendo este planeta y si no paramos ahora, estamos jodidos», afirmó Williams en medio de los aplausos de los manifestantes.

El reverendo Jim Wallis comparó la «adicción» al petróleo con la drogadicción y pidió una «intervención para sanar el alma» de la economía estadounidense.

Mientras, el fundador del Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales (NRDC, en inglés), John Adams, pidió que Obama rechace el proyecto porque «pone en riesgo» el bienestar de los agricultores y el medio ambiente «sólo para que la industria petrolera tenga aún más ganancias».

Todos los sectores movilizados

Los enemigos del oleoducto tienen de su lado al actor estadounidense Robert Redford, quien el mes pasado colgó un vídeo de tres minutos en la página web del New York Times dirigido a Obama. «Señor presidente, apoye a los trabajadores y a nuestra tierra, apoye nuestra seguridad energética y el futuro que bien sabe que merecemos. Diga no a Keystone XL», dijo Redford, partidario de la exploración de la energía solar y eólica y otras fuentes de energía renovables.

En el otro bando, algunos grupos empresariales y sindicatos han puesto en marcha una campaña publicitaria y de presión a favor del proyecto en la que se asegura que el oleoducto ayudará a la creación de empleos cuando Estados Unidos más lo necesita.

Fuente: EFE, Agencias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.