Naciones Unidas alertó esta semana en Kenia del devastador efecto que el gran crecimiento de la población mundial, que ha alcanzado estadísticamente los 7.000 millones de personas, podría tener sobre el medio ambiente si no se gira hacia una economía sostenible.

«Está claro que el medio ambiente es el hogar de la humanidad, esa conexión no se puede negar. Hace trece años aquí vivíamos 6.000 millones; ahora somos 7.000», apuntó hoy el representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) Fidelis Zama Chi.

Desarrollo insostenible

Los expertos explicaron que el incremento de la población exige también un incremento de la producción, que de no ser sostenible podría destruir el entorno.

«Por ejemplo, en el Cuerno de África, en concreto en Kenia, se calculó que vivían unos 40 millones de personas en 2009, lo que indica un crecimiento en torno al 3 por ciento anual. Si se sigue a este ritmo, la población se multiplicará por dos en cuestión de 26 años», detalló Chi.

«¿Se imaginan a Kenia con 80 millones de personas y sin medios sostenibles? No habría agua para todos, ni comida, ni electricidad, habría una tala masiva de árboles, etc», afirmó, por su parte, el director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner.

300 millones de hectáreas desaparecidas

Un dato relevante que señala el informe, en el que se comparan datos actuales con los expuestos en la Conferencia de Río de Janeiro de 1992, es la desaparición de más de 300 millones de hectáreas de bosques (aproximadamente el tamaño de Argentina), a pesar de la reforestación en Europa, Norte América y Asia-Pacífico.

Por ello, Steiner resaltó la necesidad de un giro radical hacia las fuentes sostenibles: «El mundo va en la dirección contraria a la que debería ir. (…) Producimos más comida pero estamos destruyendo la base de la misma».

«El planeta podría sostener a 7.000 millones de personas, sí, incluso a 10.000 millones, pero no de la actual forma. El desarrollo económico deber estar unido siempre al respeto del medioambiente, es algo imperativo. No debe verse como un lujo de la clase adinerada, si no como una necesidad de los pobres», sentenció Steiner.

Tendencias buenas y malas

Otro dato negativo para el medioambiente es el incremento continuado desde 1992 hasta la fecha de la emisión global de CO2 debido al consumo de combustibles fósiles, el 80 por ciento del cual lo emiten tan sólo 19 países.

Destaca también el incremento de la producción de plástico en un 130 por ciento desde 1992, lo que genera un gran impacto medioambiental si tenemos en cuenta que una bolsa tarda en degradarse 20 años y una botella del mismo material 150 años.

Sin embargo, el informe señala también algunas tendencias positivas, como es el incremento del uso de los recursos energéticos eficientes, que ha alcanzado un 540 por ciento desde 2004 a 2010.

Fuente: EFE, Agencias

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