Rechazamos esta Ley en tanto tiene problemas de forma y de fondo de diversa índole y de mucha gravedad. En general su contenido están en franca contradicción con lo contemplado en la exposición de motivos aprobada en primera discusión, en la cual se declara que el objetivo de la ley es la protección y defensa de los animales.

Esta Ley especista mantiene la concepción de propiedad, dueño y tenencia de los animales como cosas (art. 2) y, por ende, deja intacta la posibilidad de que se les trate como tales, permitiendo el uso y abuso de los animales en tanto su utilidad para el hombre le sea conveniente (art. 20, 48, 53), ya sea en provecho mercantil, de entretenimiento salvaje y/o con fines ritualistas donde los animales son torturados hasta la muerte de la forma más despiadada..

No existen capítulos en esta Ley que contemplen un verdadero proyecto de resguardo animal, donde sea respetado el derecho a la vida, al equilibrio de su convivencia comunitaria (art. 28), al control ético y efectivo de la sobrepoblación mediante campañas masivas, permanentes y extendidas de esterilización.

Se incorpora un concepto de animal doméstico que establece la supremacía de unos animales sobre otros al contemplar que los animales domésticos son razas y variedades… deliberadamente reproducidos según ciertas características deseables.

Ello significa que, según los legisladores, hay animales que merecen vivir una vida de privilegios ,y otros que merecen morir por el simple hecho de no contar con esas características que los hacen mercantilmente codiciados (art. 29 y 30). Esta definición de los animales domésticos (art.5) es cuestionada en tanto es discriminatoria, jerarquizadora e injusta para animales que, según el mismo criterio, no reúnen las características de “deseables”.

Se deduce que la forma ideal de control animal será el exterminio de animales abandonados (art.12 y art.13) llevado a cabo por las instancias de los municipios aunque no se regula su actuación, responsabilidades y funciones por ninguna vía.

Se establecen procedimientos que afectan o castigan a los animales, y no a quienes tienen la responsabilidad de protegerlos y mantenerlos bajo su control y cuidado (art. 33), como es el caso de la raza Pitbull y todos sus mestizajes, desarrollando políticas de exterminio, condenando a la raza por delitos de tenencia irresponsable cuyas sanciones severas deberían abarcar más allá de lo estrictamente monetario.

No considera que los estudios mas avanzados del mundo muestran que la violencia intrafamiliar y la delincuencia, tiene como antecedente al maltrato sistemático a los animales y que un maltratador de animales es un potencial maltratador de seres humanos. Sólo contempla multas ante el maltrato, no lo penaliza (art. 71, 72 y 73).

La Ley resulta excluyente, no sólo para los animales que debería defender, sino que ignora a los humanos que defienden los derechos de los animales mientras privilegia a los que viven de su explotación (art. 51).

Al ser discriminatoria y excluyente ha dejado de contemplar a una inmensa mayoría de los animales que siguen siendo explotados, humillados y asesinados con fines comerciales, religiosos y de bárbaro entretenimiento, dejando la responsabilidad de su legislación a otras instancias (art. 17).

El Frente por los Derechos de los Animales deplora de forma categórica y pública esta Ley de Protección de los Animales domésticos, que ofrece un marco legal al abuso y la opresión del débil jurídico, e ignora las propuestas de avanzada, que en otros países como Bolivia, Argentina e Inglaterra se están implementando en esta materia y sobre todo, no acaba con el problema del abandono, la sobrepoblación, la violencia e intolerancia de los humanos hacia nuestro entorno. Por todo ello expresamos nuestra voluntad inquebrantable de defender la vida y rechazar a esta Ley de Exterminio.

2 COMENTARIOS

  1. Pretender extinguir una raza de perro, es genicidio animal.

    Acaso hemos regresado a la época del holocausto judío?

    sólo que ahora sentenciando a un animal, por culpa de la irresponsabilidad humana?

    Son los que maltratan y crían a estos animales para fines malignos, los que deberían estar en cautiverio o sentenciados a muerte.

    Los animales estos son dóciles en las manos correctas.

    Por otro lado pretenden dejarnos sin el cuidado de estos animales, a sabiendas del hampa.

    Si empiezan con la caza del pitbull, continuarán con las demás razas que consideren peligrosas.

    Estás dispuesto a perder a tu pastor alemán, tu doberman, tu boxer, tu lobo y cualquier perro de madiano tamaño? Quieres quedar desprotegido junto a tu familia? Deseas que te proteja un chiguagua?

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