El director general de la empresa de aluminio MAL, Zoltán Bakonyi, propietaria de la balsa que originó el vertido tóxico en Hungría, ha sido detenido hoy. Así lo ha anunciado el primer ministro, el conservador Viktor Orbán, quien agregó que la empresa será puesta bajo el control directo del Gobierno.

En un discurso ante el Parlamento, el jefe de Gobierno ha añadido que se creará el cargo de «Comisario de Defensa para Catástrofes», responsable de «supervisar, dirigir y manejar» los bienes de MAL.

«Peligros secretos»

«La empresa que causó la catástrofe de barro rojo deberá ser dirigida por el Estado», aseguró el primer ministro. «No podemos seguir viviendo con peligros secretos», ha añadido. Aunque por otra parte, ha destacado que Hungría no puede permitirse perder miles de puestos de trabajo en la zona afectada, por lo que habrá que reiniciar la producción de MAL, suspendida tras la catástrofe. Los responsables del incidente, que dejó siete muertos y más de cien heridos, serán castigados mediante un proceso «severo y justo», subraya Orbán.

Finalizan nuevo dique de contención

El trabajo contrarreloj continúa hoy en el poblado de Kolontár, en el oeste de Hungría, para construir un dique de contención que frene un posible segundo escape de ‘barro rojo’ tóxico procedente de la cercana represa de una empresa de aluminio. El Gobierno espera finalizar mañana martes la presa de emergencia para impedir nuevas fugas en la balsa.

«Esperamos que la presa está terminada mañana», ha declarado hoy lunes Peter Szijjarto, portavoz del primer ministro, a la cadena de televisión privada TV2. «Están trabajando 4.000 personas y 300 máquinas en el lugar, hacemos todo lo posible para evitar otra tragedia», ha añadido.

La obra, de 5 metros de altura media y 25 metros de ancho, está construida con unas 40.000 toneladas de rocas dolomíticas (Una variedad producida en Venezuela), y según la portavoz de Protección Civil, Györgyi Tüttös, tendrá una longitud de unos 1.500 metros, de los cuales mil ya han sido construidos.

Desplome inminente

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Zoltán Illés, dijo ayer que el dañado muro norte de la represa «se desmoronará» seguro, tarde o temprano, por lo que las autoridades decidieron construir un dique de contención. Otra de las obras importantes es bombear agua desde la ‘balsa 9’, vecina a la ‘balsa 10’ que causó la catástrofe, hacia otros depósitos para reducir la presión sobre sus paredes. Además Cinco expertos de la Unión Europea (UE) están ya en Hungría con el fin de determinar el tipo de ayuda que necesita el país para enfrentar esta crisis.

Fuentes: Diario El País, EFE, Reuters, AFP

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