Las criaturas marinas parecidas a insectos que se deslizan por el fondo del mar pueden llegar a ser tan grandes como cachorros de perro, y una especie recién descrita es una de las más grandes jamás vistas.

Estos crustáceos se conocen como isópodos; el orden Isopoda incluye alrededor de 10.000 especies que viven en diversos hábitats en la tierra y en el océano, y pueden variar en tamaño desde unos pocos milímetros hasta casi 20 pulgadas (500 mm) de largo. De los isópodos que habitan en el océano, el género Bathynomus contiene las especies más grandes. El isópodo recién descubierto, que apareció en el Océano Índico en 2018, se encuentra entre las especies de Bathynomus más grandes jamás vistas en la naturaleza.

Insectos supergigantes

Llamado Bathynomus raksasa («rakasa» es la palabra indonesia para «gigante»), es un insecto marino de tamaño considerable, mide aproximadamente 13 pulgadas (330 mm) de longitud, en promedio. Es la primera nueva especie de isópodo gigante que se describe en más de una década, y es el primero de estos gigantes isópodos que se encuentra en aguas cercanas a Indonesia, informaron científicos en un nuevo estudio.

Grandes o pequeños, todos los isópodos comparten muchas características, como cuatro conjuntos de mandíbulas, ojos compuestos, dos conjuntos de antenas y un cuerpo segmentado con siete secciones, cada una con su propio par de patas, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.

De las 16 especies de Bathynomus descritas anteriormente, siete se consideran «supergigantes», que maduran a más de 6 pulgadas (150 mm) de largo y luego crecen hasta 12 pulgadas (300 mm) o más, según el estudio, publicado en línea el pasado 8 de julio en la revista ZooKeys.

El Darth Vader de los mares

Los investigadores identificaron a B. rakasa durante una expedición en el mar profundo del sur de Java; recolectaron dos especímenes, un macho y una hembra, frente a la costa sur de Java, a profundidades oceánicas de entre 950 y 1260 metros. La forma única del escudo de la cabeza y los segmentos abdominales de B. rakasa, así como la gran cantidad de espinas (de 11 a 13) en su abdomen, indicaron que la supergigante es una nueva especie, según detallaron los científicos en el estudio.

Durante la expedición de 2018, los investigadores estaban emocionados de descubrir los isópodos Bathynomus en las profundidades del mar, un género al que a veces se hace referencia «cariñosamente» como el “Darth Vader de los mares” (quizás por sus cabezas que se asemejan al casco del Lord Sith), según explica el sitio web del Museo de Historia Natural Kong Chian.

El especialista en colecciones del museo y miembro de la expedición, Muhammad Dzaki Bin Safaruan, sostuvo un isópodo gigante mientras estaba a bordo del buque de investigación indonesio Baruna Jaya VIII, en una foto compartida por el museo en Instagram ese año. «El personal de nuestro equipo de expedición no pudo contener su entusiasmo cuando finalmente vieron uno», escribieron representantes del museo en la publicación.

Sabemos muy poco sobre los océanos

«La identificación de esta nueva especie es una indicación de lo poco que sabemos sobre los océanos», dijo la coautora del estudio, Helen Wong, investigadora del Laboratorio Marino Nacional de la Isla de St. John, parte del Instituto de Ciencias Marinas Tropicales del Instituto Nacional de Ciencias Marinas en la Universidad de Singapur.

«Ciertamente hay más para explorar en términos de biodiversidad en las profundidades marinas de nuestra región», dijo Wong en un comunicado. Otro equipo de científicos en 2019 capturó evidencia rara, y espantosa, del comportamiento de los isópodos de aguas profundas, informó Live Science anteriormente. Un video submarino mostró a un grupo de estos insectos marinos gigantes mientras se desgarraban y se daban un festín con el cadáver de un caimán, que los investigadores habían sumergido en el Golfo de México para observar cómo los habitantes del fondo podían consumir esta comida inesperada.

Los insectos marinos gigantes que se atiborran de cadáveres de caimanes pueden parecer inquietantes, pero los primos mucho más pequeños de los isópodos gigantes son posiblemente incluso más aterradores. Los isópodos parásitos conocidos como mordedores de lengua o piojos devoradores de lengua devoran la lengua de los peces extrayendo el suministro de sangre de la lengua a medida que el órgano se seca lentamente; los parásitos luego toman el lugar de la lengua en la boca de un huésped aún vivo.

Fuente: https://www.livescience.com/, Agencias

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