Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han detectado un hongo que ataca a los huevos de las tortugas marinas, en un estudio que se desarrolla en Cabo Verde, el país del Atlántico oriental, donde desova hasta el 90 por ciento de esta especie.

Jullie Sarmiento-Ramírez, investigadora del Real Jardín Botánico del CSIC ha informado, en un comunicado, que la investigación ha revelado que este grupo de cepas del hongo «Fusarium solani» es el responsable de la mortalidad en masa de los huevos de tortuga boba, (Caretta caretta) en las playas y que es un riesgo para la supervivencia de esta especie en peligro.

Cifras alarmantes

El hongo está presente desde el inicio de la incubación en la mayoría de los nidos de Cabo Verde, donde en los últimos años ha descendido la tasa de supervivencia de las crías. Según el estudio, en los últimos 30 años ha disminuido tanto el número de playas donde anidan las tortugas marinas, el de hembras que acuden a poner sus huevos, el número de estos que hace eclosión y la tasa de supervivencia de las crías.

Hasta ahora, el declive del número de playas de cría y de supervivencia de huevos se achacaba al impacto humano, pero este estudio ha demostrado que existen otras amenazas relacionadas con el periodo de puesta de los huevos y el desarrollo embrionario.

¿Como ataca a las tortugas?

El hongo se alimenta de materia orgánica en descomposición y, en condiciones microclimáticas idóneas, puede afectar tanto a animales inmunodeprimidos, a los que provoca enfermedades en las uñas y los ojos, como a algunas especies de plantas.

El investigador del CSIC, Adolfo Marco, de la Estación Biológica de Doñana en España, ha explicado la dificultad de establecer el impacto concreto del hongo en las playas, pero ha alertado que la mortalidad de nidos en Cabo Verde, donde se ha realizado el estudio, es muy elevada, ya que mueren en torno al 75 por ciento de los huevos y la mayoría de ellos están colonizados por hongos.

Interrupción del ciclo ecológico

Una hembra de tortuga boba anida cada dos o tres años, y en cada temporada puede poner entre cuatro y seis nidos, con un intervalo de 14 a 16 días entre cada puesta. Por ello, de su supervivencia y su longevidad dependerá del número de nidos que ponga a lo largo de su vida.

Sin el impacto del hombre, una tortuga boba puede vivir más de 50 años, de los que más de 30 son de vida adulta reproductora, lo que suma más de 60 nidos en total, ha añadido.

Adolfo Marco ha alertado que la mortalidad de los ejemplares juveniles y adultos por la pesca y la caza de madres en las playas ha disminuido la cantidad de madres que llegan a la edad adulta y su longevidad, de forma que la mayoría de ellas no llega a poner ni 15 nidos en toda su vida.

Fuente: EFE, Agencias

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