El hombre desconoce todavía gran parte de la riqueza que guarda el ecosistema del Amazonas, como muestra un estudio de WWF que revela que en los últimos 10 años se han descubierto 1.200 nuevas especies, una cada tres días. La hormiga marciana (‘Martialis heureka’), el loro calvo multicolor (‘pyrilia aurantiocephala’), un diminuto pez que vive en aguas subterráneas (‘Phreatobius dracunculus’) o una rana camaleónica (‘telmatobius sibirius’) son algunos de esos tesoros.

“Las cifras son contundentes y significa que todavía hoy seguimos descubriendo nuevas especies” dijo Francisco Ruiz del WWF que señaló la importancia de cuidar la Amazonía antes de que la acción del hombre impida que nuevas especies sean descubiertas. Los Gobiernos, los científicos y la sociedad civil “tienen que redoblar esfuerzos” para conservar la Amazonía, “ya que alguna de estas plantas podría tener aplicación farmacológica” y “estamos poniendo en peligro especies”, advirtió.

Especies “de otros mundos”

En total, en el informe ‘¡Amazonía Viva!: Una década de descubrimientos 1999-2009’ se incluye 637 plantas, 257 peces, 216 anfibios, 55 reptiles, 16 aves y 39 mamíferos, hasta ahora no detectadas, aunque algunas podrían tener pedigrí prehistórico. Como la ‘Martialis heureka’, apodada la ‘hormiga de Marte’, por su combinación de características jamás registradas. Se trata de un sorprendente ejemplar depredador y ciego, de 2 a 3 mm de longitud, de color pálido, sin ojos pero con unas grandes mandíbulas.

Encontrada en Brasil en 2008, pertenece al primer género nuevo de hormigas vivas descubierto desde 1923 y según su descubridor, el doctor Christian Rabeling, podría descender de una de las primeras hormigas que evolucionó en la Tierra, hace más de 120 millones de años. La interacción del hombre y el medio llevó a los habitantes de pueblo de Rio Parzo, en Brasil, a descubrir involuntariamente el pez ‘Phreatobius dracunculus’ cuando cavaban un pozo y atraparon varios en los cubos para extraer agua.

También destacan una tarántula con rayas semejantes a las de un tigre y una anaconda de cuatro metros de largo, descubierta en la región de Pando, Bolivia, que supone la primera inclusión a esa familia de serpientes desde 1986. Además de un bagre gigantesco que come monos, un delfín que vive en el río Amazonas. El número de especies hubiera sido mucho mayor si se incluyera a los insectos, que según WWF son demasiado numerosos como para ser contados.

Riesgos para la biodiversidad

Brasil y Perú albergan la mayor parte de la Amazonía pero en total son ocho países los que comparten la región más rica en biodiversidad del planeta, ya que a ellos se suman Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana, Perú, Surinam y Venezuela. Como bioma, la Amazonía abarca 6,7 millones de kilómetros cuadrados, que representa el 45% de la superficie continental de Suramérica y más de 1,5 veces Europa.

WWF advierte que en los últimos 50 años el hombre ha provocado la destrucción del 17% de los bosques tropicales amazónicos, un área más grande que Venezuela. No olvidemos que un sinnúmero de compañías multinacionales han extraído enormes cantidades de recursos del Amazonas causando un severo desequilibrio ecológico en muchas áreas.

La organización apunta al rápido crecimiento de la demanda de carne, soja y biocombustible como una de las principales causas de esta transformación, ya que “el 80% de las áreas deforestadas son ocupadas por pastizales para ganado”.

Fuentes: BBC Mundo, EFE, Agencias

[nggallery id=86]

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.