Una investigación develó los niveles de contrabando de piel de burro desde Colombia hacia China, tras encontrar cientos de burros desollados en la costa norte del país. Colombia, Brasil y países africanos han visto en los últimos años reducir drásticamente las cantidades de burros, que son muy utilizados en las zonas rurales para transporte y acarreo.

La mitad de los burros del mundo, cuya población se estimaba en 44 millones en 2019, podrían ser eliminados en los próximos años por la demanda china, que es de 4,8 millones de animales por año, según un informe del diario inglés The Guardian. La piel de burro es utilizada en China para hacer ejiao, gelatina de piel de burro, un ingrediente utilizado como medicamento para tratar la anemia y los mareos. Por la demanda de ejiao, la población de burros en China ha caído un 76% desde 1992, de más de 11 millones a 2,6 millones en 2019, según un informe de The Donkey Sanctuary, una organización sin fines de lucro británica que busca proteger a la población de burros mundial.

180 toneladas de pieles de burro exportadas a China

El tratamiento cruel y a menudo ilegal de los burros les provoca tremendos sufrimientos, además, los contrabandistas no respetan ni a las crías ni a las hembras preñadas. Colombia es uno de los países que sufre este tráfico ilegal, según reveló el centro de investigaciones InSight Crime. De acuerdo con el reporte, en 2016 el diario El Heraldo de la ciudad de Barranquilla informó sobre la desaparición de burros en distintas regiones de la costa. A comienzos de 2017 se reportó la desaparición de 700 burros solo en el departamento del Atlántico, del cual Barranquilla es la capital.

Al principio, se pensó que las pieles eran utilizadas por las curtiembres de la zona, pero el Instituto Colombiano Agropecuario informó que en 2015 se exportaron 180 toneladas de piel de burro a China. Al avanzar la investigación, se empezó a notar una escasez de burros por el enorme tráfico ilegal, que se remonta hasta fines del siglo pasado, y se encontraron numerosas empresas que venden la carne, la piel y los huesos de los burros.

De acuerdo con InSight Crime, las redes criminales usaban las mismas rutas montañosas alternas de los traficantes de oro y narcóticos que cruzan las montañas y vadean los principales ríos del país, y los transportan con certificados oficiales para el traslado de animales que obtienen de manera ilegal.

Oscuras redes de ecotráfico

Los llevan a mataderos clandestinos, les quitan la piel, la salan y almacenan. Luego trasladan las pieles en camiones refrigerados para ser exportadas junto con otros productos de las curtiembres. La investigación de InSight Crime es parte de un estudio más amplio sobre ecotráfico, realizado con el Centro para Estudios Latinos y sobre Latinoamérica de American University —CLALS, por sus siglas en inglés—, que revela la dimensión del comercio ilegal de especies en América Latina.

Además del tráfico de pieles de burro, solo en 2020, la Policía Nacional incautó un total de 19.596 ejemplares de fauna silvestre, un promedio de 54 diarios. Durante 2019 se recuperaron 1.187 animales adicionales y en 2018 fueron 34.794. En total, las autoridades reportaron 97.663 especies en los últimos cuatro años, la mayoría en los departamentos de la costa norte. Las especies más traficadas fueron las tortugas, iguanas, loros, ardillas, monos y ranas venenosas.

Fuente: https://mundo.sputniknews.com/, Agencias


Recibe nuestro boletín de noticias ecológicas todos los días en Telegram a través de este enlace: https://t.me/masverdeperiodico

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.