“A veces, ya ni podemos respirar y lagrimean nuestros ojos. Parece que respiramos veneno. Mi niño está enfermo. Si esto sigue así, vamos a ser como esas ciudades, donde los niños respiran cáncer. ¿Vio a la Oroya?, mi hermano trabajó allí. Yo ya sé cómo es esto» nos cuenta Valerio Huamán, afectado por contaminación de plomo y dirigente de Guadalupe, Mi Perú- Callao. 

La Oroya, más conocida como la ciudad que respira plomo, fue la quinta ciudad más contaminada del mundo durante el 2010 según el Instituto Blacksmith. Durante el año 2000, casi la totalidad de sus pobladores (95%) poseía plomo en la sangre.

Según la Procuraduría del Ministerio de Medio Ambiente, hay 17 empresas procesadas por contaminar el aire de Lima y Callao, diez de estas se localizan en la provincia constitucional del Callao. Las dos playas más contaminadas de Sudamérica, sostiene la ONG Vida, se encuentran en esta provincia; la misma que está ubicada colindante a la segunda ciudad más contaminada de América Latina según la OMS, Lima.

Valerio Huaman muestra los resultados de la cantidad de Plomo en la sangre de su nieto de 8 años. La cifras indican que está en grado II

Callao es una de las provincias más pobladas y, a la vez, más pequeñas del Perú. Con más de un millón de pobladores, esta comprende seis distritos (Bellavista, Carmen de Legua Reinoso, La Perla, La Punta, mi Perú y Ventanilla) y, actualmente, es albergue del Área de Conservación Regional (ACR) ‘Humedales de Ventanilla’ y al Parque Ecológico ‘El Mirador’. Reconocidos como el Pulmón del Callao, estas áreas ocupan aproximadamente 300 hectáreas y entre una de sus principales características está el ser idóneos depuradores de aire.

Paradójicamente, según el Banco de Desarrollo de América Latina, Callao posee un nivel alto de vulnerabilidad al cambio climático y, según el Ministerio de Salud, sobrepasa los niveles permisibles por la OMS, de Dióxido de Azufre, material particulado (PM10), plomo y polvo sedimental en el aire, sustancias altamente contaminantes. Las cifras en este distrito han llegado a ser alarmantes como en el caso del material particulado (PM2.5), proveniente de sustancias química y hollín, cuyos niveles sobrepasan en un 412% los permisibles por la legislación peruana.

Con más de 71 empresas, 19 dirigidas a la fundición del plomo y a la fabricación de sustancias químicas y 4 rellenos sanitarios; Callao es una provincia que, día a día, agrava la calidad de aire, expone la salud de muchos e incrementa sus emisiones. Desde la tierra, desde los mares y desde los humedales; Callao nos plantea un escenario, en el cual, si nos fijamos mejor, es posible encontrar la respuesta a nuestras interrogantes en el mismo lugar.

Desde la tierra: ¡Plomo no, vida sí!

“¡Plomo no, vida sí!, no queremos más contaminación, ¡Plomo no, vida sí!” gritaba Valerio Huamán, dirigente de Guadalupe, Mi Perú- Callao en La Cadena Humana Contra la Contaminación de Plomo. Realizada el seis de septiembre del 2017, esta paralización reunió a más de 4000 personas, entre vecinos, jóvenes y niños de Callao para exigir por su derecho a respirar un aire puro, a tener calidad de vida y a la salud.

Uno de los casos más impactantes de contaminación de aire en el Callao es el que se vive en Ventanilla y Mi Perú, donde gran parte de la población respira y posee altos niveles de plomo en la sangre. En una investigación a cargo de la Diresa, Dirección Regional de Salud del Callao en el año 2016 a 497 niños menores de 12 años de Mi Perú- Callao, se identificó que todos poseían niveles de plomo en el cuerpo.  Si bien el 76 % de niños registró niveles permisibles (Nivel I) con 1 a 9 microgramos de plomo por decilitro de sangre, un 22% sobrepasó los niveles establecidos por la OMS. Portando Nivel II Y III, 121 niños registraron de 10 a 44.9 microgramos de plomo; cifras realmente alarmantes.

Para Valerio, “el problema no es que haya niños con Nivel II o más de plomo en la sangre, el problema es que no debería existir ningún niño con plomo en la sangre. A veces, ya ni podemos respirar y lagrimean nuestros ojos» sostiene él.

Según la OMS, la exposición al plomo en el Nivel I es aceptable -aunque, asegura, «no existe un nivel seguro de exposición» -. Sin embargo, el Nivel II y III puede poner en grave peligro la salud de las personas, como Valerio, y, sobretodo, de los niños de Mi Perú. El plomo en niveles más altos de los permisibles, sostiene la OMS, «atacan al cerebro y al sistema nervioso central, pudiendo provocar coma, convulsiones e incluso la muerte. Los niños que sobreviven a una intoxicación grave pueden padecer diversas secuelas, como retraso mental o trastornos del comportamiento”.

En el caso de los pobladores de mi Perú, los efectos están empezando a surgir. Valerio Huamán nos comenta que las erupciones en los brazos, el sangrado de nariz constante, el asma, irritación de ojos y nariz, la tuberculosis y las enfermedades respiratorias en los vecinos de mi Perú son constantes. Según la base de Datos del Centro de Salud Mi Perú , la primera causa de muerte tanto en infantes, adolescentes, jóvenes adultos de Mi Perú son las infecciones agudas de las vías respiratorias. Vale recalcar que, si bien el plomo no es la única causa de la adquisición de estas enfermedades, es un factor que, según el centro de Salud, contribuye al surgimiento de estas.

Aquí, los niños son los más afectados y vulnerables. Prueba de ello es que, según el informe de la base de Datos del Centro de Salud Mi Perú, tan solo en 8 meses fallecieron 2498 niños de Mi Perú a causa de  infecciones respiratorias.

«Siento como si me exprimieran limón en los ojos y me arde» señala una niña de 8 años de Mi Perú, ella porta grado II de plomo en la sangre. Al igual que la irritabilidad en los ojos de la que nos comenta esta infante, La Diresa – Callao reportó que los niños con plomo en la sangre de Mi Perú presentaban riesgo de talla baja, el 12% presentó sobrepeso, el 10% obesidad y el 14% tenía problemas de coordinación y lenguaje; consecuencias típicas de la exposición al plomo. Asimismo, sostiene Valerio, los infantes presentan baja talla, ardor en los ojos y bajas defensas.

«Ellos, desde que nacen, están condenados; respiran veneno» sostiene él.

Sin embargo, este no es el único escenario de contaminación del que es protagonista la provincia constitucional del Callao.

Desde los mares: Basural en Carpayo y Márquez

“En Márquez, se [… recogió…] un kilo de basura marina por metro cuadrado de playa aproximadamente, lo cual muestra lo contaminado que está el mar peruano. En segundo lugar quedó la Playa Carpayo, que durante 18 años lideraba el ranking […] no hay ninguna tan afectada en Chile, Ecuador, Colombia y Panamá“ sostiene Arturo Alfaro Medina, presidente de la ONG Vida.

 

Tanto la Playa Márquez como la playa Carpayo pertenecen al Callao y desde hace 19 años encabezan la lista de las playas más contaminadas de América del Sur.
La cantidad de basura es un factor preocupante en Callao. Esto, sobretodo, para los poblados aledaños a las playas más contaminadas de Latinoamérica y del Perú. Estamos hablando del asentamiento humano de Márquez y del balneario de Chucuito.

Según el último recojo de la Campaña Internacional de Limpieza de Costas y Riberas 2018, a cargo del Instituto Ambiental Vida, al año estas playas y sus poblados viven con ”3000 toneladas de basura por cada 500 metros de playa”. Los efectos son directos y, sobretodo, en la calidad de aire que respiran los más de 4000 habitantes diariamente. Según los vecinos de la zona, “los olores son insoportables y, mucho más, cuando queman la basura acumulada”.

Julia Díaz, una vecina del asentamiento de Márquez comenta su experiencia viviendo más de 17 años en esta zona. “La última vez que ocurrió un incendio, todo se llenó de humo y el color era horrendamente negro. Como hay mucha basura, era difícil apagar la llama y avanzaba rápido. Nosotros evacuamos, los próximos 4 días el aire se mantuvo completamente oscuro y no podíamos ni respirar. Bueno, aquí es difícil respirar” sostiene ella.

La exposición de desechos, a la magnitud en la que se enfrentan estos pobladores, puede ser muy dañina a la salud y al medio ambiente. Y es que, más allá de la constante amenaza a los incendios como los anteriormente comentados, la descomposición de estas grandes cantidades de basura produce Metano, Óxido Nitroso y Dióxido de Carbono, gases de efecto invernadero. Estas sustancias, de manera constante y directa, pueden llegar a causar irritabilidad nasal, irritación de la vista e infecciones pulmonares. Todos los hijos de Julia sufren de asma. 

«Aquí, son comunes los problemas de la respiración. Desde chiquitos, se estan quejando. Luego, se acostumbran» sostiene ella

Estos son solo algunos de los casos que, día a día, surgen en Callao producto de la contaminación del aire. Como hemos podido ver, desde la tierra y desde el mar, las interrogantes de Callao están perfectamente planteadas: la contaminación de aire está acabando con el ambiente y la calidad de vida de niños de Mi Perú y de muchos pobladores del asentamiento humano de Márquez y del balneario de Chucuito. 

Y, la respuesta puede estar en el mismo Callao, en el lugar donde menos imaginamos.

Respondiendo a nuestros interrogantes: Desde los humedales

“La contaminación avanza cada día con todas las empresas que hay, con tanta basura y con tanto plomo. Y, si no es el humedal, dígame, ¿Quién nos va a purificar?“ me comenta Arnaldo Huacho, guardaparque del Parque Ecológico ‘El Mirador’, Callao, Perú. 

No todo está perdido. Y es que, si bien Callao cuenta con altos niveles de contaminación, también es albergue de los conocidos Humedales de Ventanilla, grandes depuradores de aire. Estos ecosistemas, además de ser refugio de más de 30 especies de plantas y 70 de aves, tienen como propiedad el poder captar grandes cantidades de CO2 y otros gases de efecto invernadero. Prueba de ello, es que, si bien solo forman parte del 3 o 4% de la superficie terrestre, “los humedales contienen un 10% de todo el carbono almacenado en el mundo” según la IPCC, Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático.

Esto no solo hace de los humedales grandes fuentes purificadoras de aire que puedan aminorar la contaminación del aire latente en Callao y, con esto, reducir los daños en la salud de las personas; sino que, al absorber los gases de efecto invernadero, los convierte en elementos efectivos para la lucha contra el cambio climático.

La captura de carbono por parte de los humedales funciona a través de dos medios: las plantas y el agua. Por un lado, las plantas del humedal se encargan de almacenar la mayor cantidad de CO2 y transformarlo en carbono orgánico y, por otro lado, “la saturación de agua en los suelos de humedales [… favorece…] la acumulación de carbono debido a que disminuye velocidad de descomposición de la materia orgánica” se sostiene en el informe Suelos de Humedales como Sumideros de Carbono y Fuentes de Metano.

En el caso de Callao, comprendidos por el Área de Conservación Regional (ACR) ‘Humedales de Ventanilla’ y el Parque Ecológico «El Mirador”, los Humedales de esta zona son pantanos que abarcan más de 300 hectáreas. Y, según el Plan Maestro del Gobierno Regional del Callao, su potencial para crecer y aumentar su potencia de almacenamiento de gases contaminantes va en incremento. Desde 1978 hasta el 2007, este pantano se ha expandido en un 70%. 

Lamentablemente, este ecosistema sufre constantes quemas y es depredado por «invasores», pobladores de Callao que, a costas de la existencia de estos pantanos, pretenden instalar sus casas en las periferias. Según registros del Plan Maestro, se ha perdido un 20% de toda la corteza de estos humedales por causa de incendios y ocupaciones humanas.

Hoy en día, distintos colectivos se reúnen para salvar estas áreas de conservación y no solo darle calidad de aire y vida a los pobladores de Callao; sino abogar por un ambiente sano y que luche contra el cambio climático, otro factor al que Ventanilla tiene indices elevados de vulnerabilidad. 

Con más de 71 empresas, 19 dirigidas a la fundición del plomo y a la fabricación de sustancias químicas y 4 rellenos sanitarios; Callao es una provincia que, día a día, agrava la calidad de aire, expone la salud de muchos e incrementa sus emisiones. Desde la tierra, desde los mares y desde los humedales; Callao es el ejemplo de que si nos fijamos mejor, es posible encontrar la respuesta a nuestras interrogantes en el mismo lugar, en sus humedales.

Ejemplos como estos, serán contados en la Primera Conferencia Mundial de la OMS sobre Contaminación del Aire y Salud que se llevará a cabo desde el 30 de octubre hasta el 1 de noviembre. Así como en Callao, según la OMS, actualmente el 92% de personas en todo el mundo respiran aire contaminado día a día. Y, sostiene esta organización, “siete millones de personas mueren cada año por la exposición a las partículas finas contenidas en el aire contaminado”

Es hora de ver la causa de los problemas, evidenciarlos y, sobretodo, como en Callao, dar en cuenta de las grandes soluciones.

¡Cuidémoslos, luchemos por rescatar nuestros ecosistemas y salvemos nuestros humedales!


Escrito por:

Nicolle Andrea Gamarra fue periodista Freelancer en Climate Tracker, red mundial de periodistas del clima y negociaciones de la ONU. Es estudiante de Derecho y tiene interés por los derechos humanos, cambio climático y temas de género.

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