El proyecto en discusión en el Congreso para reformar el Código Forestal, que ha suscitado acalorados enfrentamientos entre ambientalistas y hacendados en Brasil, ha sido un tema ausente en la campaña de los dos candidatos de la pasada campaña por la presidencia del coloso sudamericano.

Tras décadas de debate sobre el relegado Código Forestal creado en 1965, una comisión especial del Congreso brasileño aprobó el pasado 6 de julio un proyecto de ley para reformarlo, que es considerado una catástrofe por los ecologistas y defendido por los hacendados que desean más tierras de cultivo.

Ni la disputa por los votos que obtuvo la senadora Marina Silva, la candidata del Partido Verde y respetada líder ecologista que fue la tercera más votada en la primera vuelta de las presidenciales (19,6%), hizo con que Rousseff o Serra se pronunciaran sobre la reforma al Código Forestal.

Veto incompleto

Con el ojo puesto en los casi 20 millones de votantes del Partido Verde en la primera vuelta, Rousseff, candidata del Partido de los Trabajadores (PT), presentó esta semana una lista de 13 compromisos medioambientales, y asumió la responsabilidad de vetar los artículos más polémicos del proyecto de ley pero no el texto entero.

Aunque los ecologistas prefieren prolongar el debate, los defensores del sector agrícola en el Congreso quieren colocar en votación la propuesta poco después de la segunda vuelta electoral.

El polémico documento plantea 11 enmiendas a la ley que establece, entre otras normas, los derechos y responsabilidades de propietarios de tierras rurales en Brasil. Una de las propuestas que más polvareda ha levantado es la que perdona las multas a propietarios que desforestaron y degradaron ilegalmente su territorio entre 1998 y 2008.

Según los redactores del texto de 274 páginas, el objetivo de la reforma es sacar de la irregularidad a 90% de las propiedades rurales y privadas del país, que se encuentran en un limbo legal por falta de claridad y adhesión a las normas.

Otro de los puntos que más preocupa a las organizaciones ecológicas es la que afecta a las Áreas de Protección Permanente y, en particular, a las situadas en los márgenes de los ríos.

El borrador propone reducir la protección legal de las áreas boscosas en las márgenes desde los actuales 30 metros del río hasta 15 metros, con la posibilidad de llegar incluso a 7,5 metros, dependiendo de la legislación regional.

Fuente: AFP, Reuters, EFE

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.