Chile es uno de los países más expuestos a la radiación UV, lo que se evidencia en el aumento de los casos de cáncer de piel. Frente a ello, instalaron dispositivos que miden los niveles de radiación en varios balnearios y paseos

En medio de una construcción en Santiago, tras el sonido de un silbato del capataz, entre hierros, cemento y grúas, una veintena de obreros hacen una pausa en para aplicarse bloqueador solar. En el hemisferio sur del continente americano, Chile es uno de los países más afectados por los rayos ultravioleta (UV), especialmente en las regiones del norte del país, donde el sol azota con dureza durante todo el año.

Aumento de la radiación solar en 2012

La legislación chilena obliga a las empresas a informar diariamente a sus empleados de los índices de radiación UV y les exige proveer objetos de protección, como gorros, lentes y bloqueador solar, cuando sus trabajadores se exponen al sol. Un aviso en la entrada de la obra informa que se está registrando un nivel extremo de radiación.

Normalmente, la radiación comienza a subir recién en diciembre y durante enero alcanza su máximo nivel, pero esta temporada el periodo de máximo peligro se adelantó y la intensidad de los rayos solares aumentó en 10% respecto a 2008.

Esta vulnerabilidad ha llevado al país a ser uno de los pioneros en el desarrollo de novedosas medidas para prevenir sus nocivos efectos.

Una serie de ‘Solmáforos’, que funcionan de forma similar a los semáforos del tránsito pero que miden los niveles de radiación ultravioleta, han sido instalados en balnearios y concurridos paseos. También en varias en mineras y construcciones, donde los trabajadores se exponen diariamente al sol.

UV en exceso

Los ‘Solmáforos’ son fabricados por el físico Ernesto Gramsch en un pequeño taller en Santiago y funcionan mediante un código de colores: el verde indica que el riesgo es “bajo”, el amarillo “medio”, el anaranjado “alto”, el rojo “peligroso” y el violeta que es “extremo”. “Un circuito electrónico amplifica la señal, la separa y enciende la luz que corresponde”, explica a la agencia AFP Gramsch, que ha vendido unos 200 aparatos y exportado a países como España, Perú, Colombia y México.

Según explica a AFP Cecilia Orlandi, dermatóloga asesora de la Corporación Nacional del Cáncer (Conac), “el principal problema radica en que las personas desconocen que la piel recibe radiación ultravioleta todo el año, en especial en verano, y que estas dosis son acumulativas”.


Y agrega: “Contamos con estudios donde se ha demostrado que un joven a los 18 años recibió la cantidad que debió haber acumulado a los 60 años”.

Con los índices actuales, cuando el sol está en su punto más alto, bastan de 5 a 10 minutos de exposición sin protección en las horas de mayor radiación para producir una quemadura de piel.

Fuente: AFP, Agencias

3 COMENTARIOS

  1. Me parece interesante este articulo y me gustaria ampliar mas iformacion sobre el mismo, ademas, en el se hace mencion de importacion a ca nuestro pais (Colombia), me gustaria ponerme en contacto con las persona o entidad que lo importo para conocerlo o en su defecto indicarme el procedimiento para conocerlo por inetrmedio de ustedes y mirar la posibilidad de aplicarlo a nuestro pais.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.