El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró este jueves que su gobierno pondrá “todos los recursos” a disposición para ayudar a controlar el derrame petrolero en aguas del Golfo de México tras el colapso de una plataforma de British Petroleum (BP) que amenaza con llegar a las costas de Luisiana en medio de un clima de frustración que se respira en Nueva Orleans debido a que la gente se siente olvidada de nuevo, casi cinco años después de que el huracán Katrina dejara a la ciudad en ruinas. La opinión general es que BP no hizo todo lo posible para cerrar el pozo antes de que empezara a verter petróleo y que el gobierno no está respondiendo suficientemente rápido con alternativas que eviten que el crudo llegue a los estuarios.

El crudo sigue saliendo del fondo del mar, donde estaba la plataforma que explotó el pasado 20 de abril en el Golfo de México, a un ritmo de 160.000 litros al día. El flujo, que sale de una perforación a 1500 metros de profundidad, 80 kilómetros al sur de Venice, Luisiana, no fue descubierto hasta el día 24. “Aunque BP es la responsable final del financiamiento de las operaciones de limpieza, mi gobierno continuará usando cada recurso a nuestra disposición, incluyendo potencialmente al Departamento de Defensa para atacar el problema”, dijo Obama. Agregó “que el derrame interferiría los canales de navegación de la zona y afectaría a los barcos que abastecen de crudo al mercado local”.

Obama se refirió a las declaraciones dadas poco antes por la Secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, quien aseguró que se trata de un incidente “de importancia nacional” y que amenaza con ser uno de los mayores desastres medioambientales de la historia del país.

Estado de emergencia

En tanto, el gobernador de Luisiana declaró estado de emergencia ante los pronósticos de que la enorme mancha de petróleo tocaría las costas en breve. La mancha alcanzará la costa en el delta de Mississippi “en algún momento de el viernes”, dijo Sally Brice O’Hare, del servicio de Guardacostas, en la rueda de prensa junto a Napolitano. El ejército de Estados Unidos se sumó a las labores de contención y limpieza del derrame petrolero en el Golfo de México. Los analistas señalan que el derrame supone un gran desafío para Obama, que el mes pasado aceptó abrir franjas de la costa estadounidense para la perforación petrolera.

Recordando al Exxon Valdez

Unos 41 millones de litros se vertieron frente a las costas de Alaska en el desastre de Exxon Valdez. El vertido fue el más grande en la historia de Estados Unidos. Y el petróleo sigue causando daño a largo plazo a la fauna silvestre en la zona, según un estudio reciente. El anuncio se produce poco después de que la Guardia Costera de ese país advirtiera de que el desastre era cinco veces más grande de lo que en un principio se pensó. Las autoridades estadounidenses estiman que el oleoducto, que estaba conectado a la plataforma, derrama 5.000 barriles de crudo al día. La marea negra se encuentra a sólo 32 kilómetros al este de la desembocadura del río Mississippi.

Un experto le dijo a la BBC que este accidente es potencialmente más dañino que el derrame del barco petrolero Exxon Valdez, ocurrido en 1989 cerca de las costas de Alaska.

Derrames en el mundo

1991: unos 1.968 millones de litros fueron derramados deliberadamente de los buques petroleros iraquíes durante la primera Guerra del Golfo para impedir la invasión de EE.UU.

1979: unos 529 millones de litros se filtraron durante nueve meses tras la explosión de un pozo en la bahía de Campeche, frente a la costa de México.

1979: unos 340 millones de litros se esparcieron de un petrolero de Grecia después de chocar con otra embarcación cerca de la costa de la isla caribeña de Trinidad.

1983: unos 302 millones de litros se derramaron en el Golfo de México durante varios meses después de que un buque se estrellara con una plataforma de perforación.

1989: unos 41 millones de litros se virtieron frente a las costas de Alaska en el desastre de la Exxon Valdez.

“La culpa es de British Petroleum”

Napolitano dijo que la responsabilidad última del derrame es de la petrolera British Petroleum (BP), la compañía británica que administraba la plataforma petrolera Deepwater Horizon que se hundió la semana pasada. Sin embargo, BP no terminan de aceptar esa responsabilidad y, de hecho, han sugerido que los controles de seguridad industrial son competencia de la empresa contratista que operaba la plataforma. Sin embargo, será muy difícil para BP distanciarse de las eventuales demandas legales y exigencias de reparación laborales y ambientales que puedan venir en el futuro.

Quema controlada

Esta semana se intentó sellar sin éxito dos fugas del oleoducto conectado a la plataforma, ubicado 1.500 metros bajo el agua, con cuatro robots submarinos. Ahora la estrategia será incendiar el petróleo. Esta técnica, que se ha usado con anterioridad, consiste en rodear la mancha con barreras especiales de confinamiento para luego quemarla. El objetivo es evitar que el derrame llegue a las frágiles costas de los estados sureños de EE.UU., cuyas economías dependen del turismo en sus playas y la pesca.

Sin embargo, la quema controlada puede tener un impacto negativo en la atmósfera. Desde que se produjo el hundimiento de Deepwater Horizon se han derramado unos 1.000 barriles diarios en el Golfo de México. La contraalmirante Mary Landry, a cargo del equipo de limpieza del gobierno estadounidense, explicó que sellar las fugas del oleoducto con robots submarinos podría tomar meses, razón por la cual han buscado soluciones de más a corto plazo como la quema controlada.

El incendio provocaría una gran nube de humo con residuos tóxicos y todavía dejaría una capa de restos en la superficie del mar, que sería más fácil de limpiar. Se realizó una quema similar en Newfoundland, en 1993, que funcionó con una efectividad de entre un 50% y un 99%. Pero el incendio crea restos químicos tanto en el agua como en el aire que afectarían al medioambiente.
Ed Overton, profesor emérito de ciencia medioambiental de Luisiana State University dice no estar seguro de que la quema funcione. “Cuando estás en medio del océano con olas y corrientes, no es fácil…, pero es algo que debe ser intentado”. Se calcula que el petróleo llegaría a la costa este fin de semana. Los ecologistas advierten que los animales de la zona podrían verse afectados por el humo tóxico, el daño sería mayor si el petróleo los cubriese.

Crece la preocupación

Ecologistas y pescadores están muy preocupados por la llegada del crudo a los estuarios porque tanto la quema del crudo como el uso de químicos para dispersarlo puede afectarlos y piden la movilización de barcos para frenar al crudo de llegar a los estuarios con material absorbente de petróleo. Sería una operación muy costosa, pero más económica que el impacto que causaría en el largo plazo. El 40% de las marismas de Estados Unidos están en Luisiana. Aquí se crían numerosas especies de peces y pájaros.

También están las granjas de ostras que atraen gran parte del turismo a Nueva Orleans. La empresa de petróleo BP, dueña de la plataforma que se hundió, es responsable de cubrir los gastos invirtiendo 6 millones de dólares diarios en gastos operativos. Están realizando una perforación de emergencia para intentar frenar el vertido, inyectando líquidos pesados y cemento. Pero esta solución tardaría meses. Si no se frena el vertido, el golfo podría acabar con 100.000 barriles de crudo.

Fuentes: BBC Mundo, Reuters, Diario El Mundo de España.

3 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.