[dropcap]U[/dropcap]na nueva ocupación de manifestantes contrarios a la construcción de Belo Monte, la polémica hidroeléctrica que Brasil levanta en la Amazonía, obligó al consorcio gestor del proyecto a suspender las obras temporalmente la semana pasada.

El consorcio Norte Energía, que se adjudicó el contrato para la construcción y operación de la que será la tercera mayor represa del mundo, informó que las obras fueron suspendidas por motivos de seguridad porque un grupo de indígenas y pescadores ocupó una de las áreas de la zona.

Exigen el cumplimiento de compromisos

Unos 80 manifestantes invadieron la semana pasada el área en que fue construida una pequeña presa provisional para desviar las aguas del río Xingú y que está cerca de uno de los centros de trabajo, en el estado amazónico de Pará.

[quote]»Los manifestantes indígenas se apoderaron de las llaves de los camiones y tractores y obligaron a los trabajadores a abandonar a pie el campo estratégico de trabajo Pimental», dijo por su parte otro comunicado, de la organización no gubernamental Amazon Watch, uno de los grupos ecologistas que se opone al proyecto.[/quote]

De acuerdo con esta ONG, la ocupación fue promovida por 120 indios y pescadores que amenazan con permanecer en el lugar hasta que los responsables por la construcción cumplan los compromisos que asumieron para mitigar los daños ambientales que motivará la hidroeléctrica.

Photobucket

Indígenas unificados

Según Amazon Watch, la ocupación fue decidida por una «alianza sin precedentes de pescadores y pueblos indígenas amazónicos», como los Xipaya, Kuruaia, Parakana, Arara, Juruna, y Assurini. El consorcio Norte Energía niega haber recibido alguna reivindicación que justifique la ocupación e informó de que presentará un recurso judicial para pedir el desalojo.

Los detractores alegan que el consorcio constructor ignoró por completo los compromisos de mitigación a los que se comprometió en julio, cuando llegó a un acuerdo con otro grupo de manifestantes que igualmente ocupaba las obras.

Amazon Watch citó igualmente «el incumplimiento de la mayoría de los condiciones legales relativas a la construcción de la presa, la falta total de diálogo con los pescadores locales y la amenaza inminente de inundación a gran escala de áreas próximas a la ciudad de Altamira».

Photobucket

Logro de compromisos

Los manifestantes comenzaron a levantar este martes 16 de octubre la protesta tras recibir el compromiso del consorcio Norte Energía de atender sus demandas.

[quote]La empresa «concordó integralmente con la pauta de reivindicaciones de los indios, entre ellas la construcción de escuelas, un hospital y casas», informó la estatal Agencia Brasil.[/quote]

La represa, que se levanta con un costo de casi 13.000 millones de dólares, es la más grande en construcción en Brasil. Proporcionará en plena operación 11.233 MW, el 11% de la capacidad energética instalada del país.

Fuente: EFE, Agencias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.