Los grandes incendios que durante semanas asolaron la Chiquitanía boliviana están controlados pero se mantiene la vigilancia sobre unos pocos focos de calor mientras que en la región afectada se da paso a la fase de recuperación, informó esta semana una fuente de la Gobernación de Santa Cruz.

En una comparecencia ante los medios, el secretario departamental de Seguridad Ciudadana, Enrique Bruno, señaló que en la región cruceña todavía prevalece un periodo de “control” de los incendios forestales en zonas en las que solo persisten fuegos menores. San Ignacio de Velasco, Concepción, San Javier y San Matías son las regiones en las que persisten únicamente siete incendios de baja intensidad donde es necesario realizar la “liquidación” para, “de aquí para adelante”, se inicie “otra etapa”, aseguró Bruno.

10.000 familias damnificadas y daños a ecosistemas

Las lluvias de la pasada semana en la región oriental de Bolivia causaron la reducción considerable de los incendios que mantenían activos hace varias semanas. El periodo de recuperación consistirá principalmente en el apoyo que a las comunidades afectadas y la realización de una valoración de tipo ambiental que estará a cargo de científicos y especialistas. El funcionario explicó que en las zonas afectadas, donde se calculó que hay unas 10.000 familias damnificadas, los problemas son diversos y que van desde la pérdida de parcelas de pequeños productores hasta la escasez de agua y alimentos.

Los incendios forestales han dejado poco menos de 4 millones de hectáreas afectadas únicamente en Santa Cruz, según datos brindados por la Gobernación de esa región de Bolivia. El 46 por ciento de esa superficie comprende a varias reservas o áreas naturales protegidas que son el hábitat de importantes especies de plantas y animales salvajes. No obstante a esto, Bruno mencionó que muchos de los fuegos se produjeron a nivel del suelo sin que afecten considerablemente a los árboles, algo que alienta la esperanza de una recuperación favorable del bosque seco chiquitano.

Por su parte el presidente Evo Morales aseguró que su gobierno invirtió 24,2 millones de dólares para mitigar los incendios forestales registrados principalmente en la Chiquitanía, operación que demandó miles de personas y una flota de aviones.

Oportuna acción nacional e internacional

Durante una conferencia en el aeropuerto santacruceño de Viru Viru, Morales precisó que los recursos económicos entregados por los ministerios de Defensa, Medio Ambiente, Salud, Desarrollo Rural y Tierras permitió reducir los ocho mil 461 focos de calor registrados el 17 de agosto pasado. Ese día el Estado intervino con dos helicópteros con bambi bucket para sofocar el punto de incendio en la comunidad de Chochis, y posteriormente se coordinaron varias acciones, entre ellas la creación del Gabinete de Emergencia Ambiental el 21 de agosto pasado y la contratación del avión cisterna Supertanker que, junto a otras aeronaves, mitigaron el fuego.

El avión ruso Ilyushin y el helicóptero de doble hélice Chinook de Canadá también contribuyeron a combatir esa contingencia, además de 17 helicópteros de menor capacidad de transporte, entre ellos dos cedidos por el Gobierno de Perú, siete avionetas, 260 vehículos para transporte de bomberos, 56 camiones cisterna y 26 ambulancias. Los países que brindaron ayuda fueron Bélgica, Colombia, Japón, Canadá, Rusia, Francia, Argentina, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Inglaterra, Perú, Suiza, así como organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y el Banco de Desarrollo de América Latina-CAF.

Asimismo, el Banco de Desarrollo Interamericano, las Naciones Unidas y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. Por otra parte, el mandatario boliviano presentó este jueves la estrategia post incendio denominada ‘Plan Tajibo’ donde se establecen 10 puntos para la reforestación y cuidado de la flora y la fauna de la Chiquitanía, llanura ubicada entre Gran Chaco y la Amazonía.

Reforestación y educación ambiental

El plan será financiado en su totalidad por el Gobierno nacional e incluye proyectos para construir represas y pozos que garanticen la provisión de agua, el fortalecimiento de la salud, electricidad, educación y telecomunicaciones. Otros puntos garantizarán la provisión de forraje para la alimentación de ganado, la instalación de al menos 500 bebederos para la fauna silvestre, campañas de forestación y reforestación de las áreas afectadas, tras la recolección de al menos un millón de plantines de especies originarias de la Chiquitanía.

Prevé además la creación de una escuela de bomberos y la instalación de un comando operativo de reacción inmediata en zonas vulnerables frente a los incendios, así como la implementación de un programa de servicios financieros para reprogramar los créditos de familias productoras que sufrieron pérdidas en sus cultivos.

Fuente: EFE, Prensa Latina, Agencias

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