Las zonas costeras “muertas”, aquellas que pierden gran parte de los recursos vivos por la caída en la concentración de oxígeno, aumentan un 5% al año debido a los efectos de la acción humana, según la tesis doctoral de Raquel Vaquer defendida en la Universidad de las Islas Baleares (UIB) en España.

El incremento en el número de zonas costeras “muertas” a causa de la pérdida de oxígeno (fenómeno conocido como hipoxia), así como un replanteamiento de los parámetros para decretar una zona como “muerta”, son las principales aportaciones del trabajo de la doctora.

Perturbaciones humanas

Esta falta de oxígeno se explica por el incremento de las perturbaciones humanas en los ecosistemas costeros durante el último siglo y pone en peligro, indica la tesis, su funcionamiento y biodiversidad.

Las principales consecuencias de la acción humana son, según la tesis, el aumento del aporte de nutrientes en las costas, fenómeno conocido como eutrofización, y el calentamiento global, que provoca que los organismos marinos necesiten más oxígeno para vivir.

El trabajo demuestra que el tiempo de supervivencia de los organismos expuestos a bajas concentraciones de oxígeno se reduce en un 74 % y que la cantidad de oxígeno que necesitan para sobrevivir aumenta un 16 % cuando se exponen a temperaturas más elevadas.

Reducción de la supervivencia

Si sigue el ritmo actual de calentamiento y de emisiones a la atmósfera, prevé que el tiempo de supervivencia de los organismos marinos expuestos a hipoxia se reduzca en un 36 % a finales del siglo XXI, y que la cantidad de oxígeno necesario para sobrevivir aumente un 25 %.

En cuanto a la mortalidad, dos de cada tres especies de organismos marinos verían reducida la población a la mitad con caídas de la concentración de oxígeno por encima de los 2 miligramos de oxígeno por litro.

Durante la década de 1980 la comunidad científica fijó como zonas hipóxicas las que registraban niveles inferiores a los 2 miligramos de oxígeno por litro, pero, según el estudio realizado por la doctora Vaquero, casi la mitad de los organismos marinos se ven seriamente afectados por la reducción de oxígeno en aguas que se encuentran por encima de este valor.

Por ello, propone en su tesis aumentar el umbral actual a 3,5 miligramos con el objetivo de proteger de forma efectiva la biodiversidad marina.

Fuente: EFE, Agencias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.