Debido a su condición de primates, los monos babuinos disponen de una inteligencia privilegiada, reservada a pocos en el mundo animal. Pese a que tuvieron un papel importante en el Antiguo Egipto, época en la que los domesticaban para recolectar frutos o cuidar rebaños de ovejas, ahora se les prefiere mantener alejados de las poblaciones por su ferocidad.

Son, a excepción de los grandes simios, los primates más corpulentos y algunos tienen muy claro que lo de servir a otros es cosa del pasado. Así lo demostraron hace unos días cuatro babuinos recluidos en el Instituto de Investigación Biomédica de Texas (TBRI, por sus siglas en inglés), que escaparon de este laboratorio de investigación.

Escape de la prisión

El centro, ubicado en San Antonio (Texas), es propietario de cerca de 2.500 animales, entre los que figuran 1.100 babuinos con los que experimentan desde hace más de 50 años para hallar “soluciones que mejoren el futuro de las personas con obesidad, enfermedades cardíacas o con problemas con la insulina, entre otros”.

Los técnicos del centro tardaron menos de media hora en volver a recluir a los primates escapados, que salieron de un recinto en el que vive un grupo de 133 babuinos que actualmente “no se utilizan para ninguna prueba”. A fin de que los animales no salten fuera de este espacio, las paredes que lo rodean están plegadas hacia adentro.

Según informó el centro de investigación en un comunicado, parece ser que los cuatro babuinos rebeldes emplearon su ingenio para levantar y posteriormente escalar un barril de 208 litros que contenía “herramientas de enriquecimiento” para superar la pared del recinto en el que viven.

La pesadilla de los laboratorios

De los cuatro valientes, sólo tres consiguieron superar el perímetro de seguridad, pues el cuarto se lo pensó mejor y regresó al recinto al poco rato. Tras lograr salir del recinto, los tres babuinos recorrieron una zona llena de árboles y llegaron a una carretera, donde sorprendieron a los conductores, que grabaron e hicieron fotos a los animales mientras corrían por la vía.

El peligro de que alguno de estos animales escape reside en el hecho de que puedan transmitir a la población alguna de las enfermedades que el laboratorio que los tiene recluidos está estudiando. Sin embargo, al no estar los ejemplares huidos participando en ningún experimento relacionado con enfermedades infecciosas ni en ningún otro, el centro asegura que no representaron ningún peligro para el público.

El laboratorio, que ha asegurado que se trata de la primera vez que ocurre un incidente de este tipo, ha anunciado que los cuatro babuinos se encuentran en perfecto estado tras el intento de fuga. Por su parte, la asociación de defensa de animales PETA criticó con dureza a la compañía, afirmando que en los últimos años ha tenido varios incidentes de fugas de animales y de muertes accidentales. «Texas Biomed expone a riesgo a todo el mundo: a su personal, al público y a los primates que tiene en cautividad, por encerrar a animales cuyo deseo es escapar de la pesadilla de los laboratorios», acusó la organización en un comunicado.

Fuente: http://www.lavanguardia.com, https://elpais.com, Agencias

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