Un grupo de 24 ballenas piloto murieron -diez de ellas sacrificadas- después de quedar varadas en un manglar en la Isla Norte de Nueva Zelanda, informaron ayer las autoridades locales. El director del Departamento de Conservación en el área, Jonathan Maxwell, dijo que ballenas llevaban varios días varadas cuando fueron localizadas en las aguas superficiales y el lodo de los manglares en el Puerto de Parengarenga.

Mal tiempo

Los equipos tuvieron que sacrificar a diez cetáceos debido a que era imposible devolverlas al agua por el mal tiempo y porque la marea no iba a subir hasta ocho horas más tarde, explicó Maxwell a la prensa.

Los científicos desconocen la razón por la que algunas especies de ballenas acaban sus días en las playas, y creen en la posibilidad de que acudan atraídas por los sonares de grandes buques o que sigan a un cabeza de grupo desorientado por enfermedad.

Fuente: EFE, Agencias