Los derrames de crudo que afectan al Lago de Maracaibo no solo dejan en evidencia una problemática iniciada con la explotación petrolera hace más de 80 años por consorcios multinacionales, también exponen el grave crimen ecológico ocasionado por una industria agrícola que no ha respetado las regulaciones ambientales y utiliza la cuenca del lago como depósito de químicos y tóxicos.

Además la ausencia de una correcta disposición de los desechos en las comunidades termina por arrojar a las costas basura orgánica e inorgánica, siendo las botellas plásticas, madera, restos de colchones, neveras y hasta partes de vehículos una constante en el dantesco paisaje del lago.

En una entrevista concedida al periódico venezolano, Correo del Orinoco, el presidente del Instituto para el Control y la Conservación del Lago de Maracaibo (Iclam), Jorge Pedroza señala como varias las causas que permitieron el actual deterioro.

En primer lugar, la actividad industrial petrolera del siglo XX, que no midió el impacto ambiental; la deforestación de los bosques que forman parte de la cuenca (Táchira, Trujillo, Mérida, Falcón, Lara y Zulia); y la actividad industrial no petrolera asentada en los márgenes del Lago.

El agua era usada por las comunidades de manera directa desde la Colonia hasta inicios del siglo XX. “Era una fuente de agua dulce que las poblaciones utilizaban para el consumo. Los registros de la Colonia afirmaban que la cuenca tenía agua dulce desde el sur hasta el norte”, relata Pedroza.

El principio del fin

El proceso de transformación del Lago comenzó en 1926, cuando los habitantes de Lagunillas (Costa Oriental del Lago) denunciaron que no podían beber agua del espejo lacustre porque habían descubierto una capa aceitosa en las orillas de las playas. “Para 1926 –refiere Pedroza- la Universidad de Los Andes realizó un estudio a partir del reclamo de los habitantes de Lagunillas al prefecto del distrito Bolívar, porque no podían recoger agua del Lago para beber por la mancha aceitosa que había aparecido”.

Con el canal de navegación que se le hizo al Lago en 1935 comenzó la hecatombe. Pedroza afirma que, antes de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos aseguró la principal fuente de combustibles en toda América: la que yacía en el Lago de Maracaibo.

“Los estadounidenses necesitaban garantizar los recursos petroleros para participar en la guerra y realizaron la primera canalización del Lago en 1935; a partir de entonces se profundiza el proceso de salinización y deterioro, porque el agua salada del Golfo de Venezuela comienza a penetrar y cambiar su composición biológica”, detalla.

En la actualidad hay en el Lago más de 8.000 pozos petroleros y 40.000 kilómetros de tuberías. “Estados Unidos edificó una industria petrolera para asegurar su suministro; toda la infraestructura que existe responde a la necesidad de aquella industria que no tomó en cuenta el impacto ambiental”.

Los registros y documentos del Iclam confirman que después de 1935 comenzó un proceso continuo de trasformaciones. Para 1932 existía una división natural –una especie de muro- entre el Golfo de Venezuela y el Lago de Maracaibo, que se perdió con la canalización: “Hoy, el canal tiene una profundidad de 14 metros”, agrega Pedroza.

Agroquímicos como parte del coctel

La salinización del Lago de Maracaibo aumentó después de la apertura del canal de navegación. En 1953, el canal se profundizó y ensanchó, por lo que se incrementó la cantidad de agua salada que entra al reservorio, como lo reseña Gilberto Rodríguez en un artículo escrito para Interciencia.

En el fondo del Lago -zona central- se van acumulando los nutrientes (nitrógeno y fósforo) con la sal, así como virus, tóxicos y bacterias que llegan con la descarga de aguas servidas de Maracaibo, San Francisco, Costa Oriental del Lago; y también, del Norte de Santander (Colombia).

En detalle, los agroquímicos que producen las actividades agropecuarias e industriales llegan al Lago a través de 132 ríos, como sustenta el Iclam. “Hay zonas en lo profundo del Lago que están muertas por los nutrientes que llegan de los ríos, producto de la deforestación; el oxígeno no puede circular y la reproducción de los peces se ve limitada, porque la salinización ha aumentado”, observa Pedroza.

¿Un lago huérfano?

Con la nacionalización de la industria petrolera, en el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez (década de 1970), no obligaron a las transnacionales a indemnizar al Estado por el daño ecológico que le habían hecho al Lago. “Nadie reclamó nada y la misma gerencia de la trasnacionales continuó manejando la industria hasta 2002, y se mantuvo el mismo patrón de explotación hasta 2003”, puntualiza Jorge Pedroza. Exxon, Shell, Chevron entre otras tienen una deuda con Venezuela.

Luego de la crisis política originada por el paro y sabotaje petrolero en 2002 el Lago sufrió las consecuencias del descuido de las instalaciones de Pdvsa durante 63 días, Pedroza sostiene que mucha información sobre el manejo y control de los sistemas fue desaparecida produciendo un daño irreversible. Por otro lado Julio Fermín, coordinador de la organización no gubernamental Equipo de Formación, Información y Publicaciones, es necesario y urgente erradicar el cinturón industrial que ha aniquilado la vida útil del Lago de Maracaibo.

Lo que contamina las fuentes hidrográficas que llegan al Lago, continúa Fermín, es la actividad agroindustrial de todas las regiones que forman parte del sistema de la cuenca. “Las industrias que se apropiaron de las costas y las cuencas nunca han sido responsables del impacto de sus actividades, porque para ellas es más importante producir que prevenir; no tratan los residuos que generan”, añade.

Con la modificación de la Ley de Residuos Sólidos, asegura Fermín, el Estado venezolano obligará a pagar a toda aquella empresa que contamine. “Las industrias deben hacerse responsables no sólo de lo que vierten en la cuenca, sino de los productos elaborados”.

¿Y ahora qué?

El Biólogo Alonso Lizaraz, Coordinador del Capítulo Zulia de VITALIS, indicó que “se ha registrado la presencia del crudo en costas de los Municipios Maracaibo, San Francisco y Cañada de Urdaneta, llegando hasta la Costa Oriental del Lago, afectando a cientos de especies que hacen vida en este importante ecosistema”. Este hidrocarburo “sigue desplazándose por acción de las corrientes y vientos” por lo que las autoridades han comenzado a actuar en el lugar.

Por otro lado el director de Ambiente de Pdvsa, Ramiro Ramírez, señala que la estatal petrolera detectó saboteo en cinco estaciones de bombeo, “Detectamos cortes de electricidad en las estaciones de flujo; tenemos también piratas del Lago que entran a las instalaciones y cierran o abren las válvulas, otros roban las piezas de las bombas para venderlas de manera ilegal”, detalló.

Según el Ministro de Energía y Petróleo Rafael Ramírez se ha registrado un derrame diario de 8,5 barriles de petróleo y actualmente son 1.000 personas entre pescadores y miembros de las comunidades pesqueras del norte de Maracaibo las que han participado, en las últimas tres semanas, en la recolección de desechos sólidos y crudo de las orillas del Lago. En total son más de 2.000 personas que trabajan en las jornadas en los municipios San Francisco, Maracaibo y COL.

En 4 semanas esperan limpiar el vertido

En las comunidades Capitán Chico, Manaure, Santa Rosa de Agua, Brisas del Lago, Puntica de Piedra, Paraujano, Rincón del Mangle y La Puntica se han recogido más de 100 metros cúbicos de desechos y basura. Durante la inspección y las conversaciones con los consejos de pescadores, Ramiro Ramírez, anunció que en un lapso no mayor a cuatro semanas se estaría culminando el proceso de recolección en las costas afectadas.

“No hemos detenido nuestras labores de saneamiento, hay dos mil hombres y mujeres que diariamente limpian las costas, acción que se verá fortalecida cuando esta semana se sume la labor voluntaria de los trabajadores y las trabajadoras de la nueva PDVSA”, puntualizó.

Pese a todas estas aseveraciones los últimos hechos acaecidos en el Lago de Maracaibo solo dejan clara la ausencia de una cultura de conservación ambiental que permita un mantenimiento adecuado de este patrimonio natural.

Si observamos con detenimiento ni el gobierno, ni los empresarios, ni los pescadores, ni las autoridades regionales, ni los políticos de un lado u otro, ni la sociedad venezolana en general hacen un pronunciamiento contundente y bien enfocado que genere una acción de fondo que permita cambiar este oscuro panorama, en el que todos los sectores tienen una cuota de responsabilidad.

Fuentes: Correo del Orinoco, Vitalis, +Verde, Pdvsa

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.