En la Tierra el carbono ni se crea ni se destruye, sólo se reutiliza constantemente, en un ciclo que lo lleva a formar parte de la materia orgánica, a disolverse en el océano o a acumularse en la atmósfera. Conocer los grandes números de este ciclo global del carbono es indispensable para entender el cambio climático, pero es muy difícil.

¿Cuánto carbono absorbe de la atmósfera una selva tropical? ¿Cuánto un bosque boreal o los cultivos mundiales de cereales? ¿Cuánto vuelve a liberarse mediante la deforestación? Para saberlo hay que tomar infinidad de datos. Científicos en todo el mundo lo han hecho y concluyen que las selvas y bosques eliminan de la atmósfera cada año una cantidad de carbono equivalente a un tercio de lo que emite anualmente la quema de combustibles fósiles.

Frente de defensa contra el cambio climático

El trabajo se publicó en julio pasado en la versión online de la revista Science. Los datos se tomaron entre 1990 y 2007. Durante ese periodo, cada año las selvas eliminaron de la atmósfera, mediante la fotosíntesis, 2.400 millones de toneladas de carbono.

Por el contrario, la quema de combustibles fósiles emitió 8.000 millones de toneladas anuales. En la atmósfera, el carbono forma compuestos (el dióxido de carbono, el metano), que generan el efecto invernadero.

En el estudio han participado además investigadores de diversos centros de Estados Unidos, China, Canadá, Finlandia, Francia, Reino Unido y Austria. La toma de datos cubrió un área de 3.900 millones de hectáreas de bosque templado, selvas y bosque boreal. Los investigadores hicieron mediciones en el suelo y usaron también datos de satélite y modelos estadísticos.

Los nuevos datos implican que el papel de las selvas como sumideros de carbono es más importante de lo esperado. “Es un avance importante, con el que podemos demostrar claramente cómo los bosques, la reforestación y, en general, los cambios de uso del territorio afectan enormemente las tasas de absorción y emisión de carbono atmosférico”, ha declarado Pep Canadell, de la agencia nacional de investigación australiana, CSIRO, co autor del trabajo y director ejecutivo del Global Carbon Project, que investiga el inventario global de carbono en el planeta.

La reforestación sí hace la diferencia

Las selvas más eficaces a la hora de absorber carbono fueron las tropicales: eliminan tanto carbono como todos los bosques del hemisferio norte juntos. Otra conclusión importante es que la reforestación representa más de lo esperado: la vegetación en crecimiento tras la reforestación elimina de la atmósfera 1.600 millones de toneladas de carbono al año.

“La importancia práctica de esta nueva información es que si los programas para reducir la deforestación tienen éxito su impacto positivo será muy alto, lo mismo que los planes para reforestar”, ha señalado Simon Lewis, ecólogo tropical de la Universidad de Leeds (Reino Unido) y co-autor del trabajo.

Sin embargo, “esto no significa que baste una mejor gestión de los bosques para resolver el problema del cambio climático; simplemente, no hay suficiente suelo en el planeta como para que los árboles almacenen todo el carbono que emitimos quemando combustibles fósiles”, recuerda Lewis. El mensaje sigue siendo: hay que dejar de quemar petróleo y carbón.

Fuente: Diario El país, Agencias

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