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Una batalla campal por la supervivencia del rinoceronte

by on 3 Agosto, 2011
 

Es una guerra abierta que se extiende por el sur de África. El rinoceronte es la víctima, la pieza codiciada de los cazadores furtivos que venden el kilo de su legendario cuerno a más de 50.000 dólares en el mercado negro. En lo que va de año, en Sudáfrica, se han asesinado 173 rinocerontes (cuatro rinocerontes negros).

120 de las piezas pertenecen al inmenso Parque Kruger; el resto de las víctimas se disemina por otros parques y pequeñas reservas privadas. En 2010, la cifra de muertes alcanzó las 333. Hay una población estimada de rinoceronte en Sudáfrica cercana a los 22.000.

Salvajismo “humano”

El último aviso de que el problema se extiende lo ha dado la vecina Suazilandia, donde esta semana ha aparecido una hembra de rinoceronte muerta con su cuerno arrancado. Su cría murió también días después. Hacía diez años que los furtivos no actuaban en este pequeño país.

En Kenia, también ha aumentado la caza furtiva en el último año. En la década de los 80 la actuación de los ilegales en este país hizo que la población de rinocerontes descendiera de los 20.000 ejemplares a sólo unas centenas.

El Gobierno sudafricano se ha tomado muy en serio el problema. La ministra de medioambiente anunciaba recientemente en el parlamento que “se perseguirá a los furtivos con todo”. Desde el Ministerio de Defensa se asegura que “al fuego se responde con fuego”. Para ello se ha armado mejor a unos ‘ranger’ que patrullan los parques y que se enfrentan a grupos muy profesionales que actúan con alta tecnología. También se ha involucrado al ejército.

La orden ya es tajante: “se tira a matar”. Un ejemplo fue en mayo pasado, donde un vehículo de ranger fue atacado por ilegales y el ejército se desplegó y consiguió abatir a los tres cazadores. En Suazilandia ha bastado un ejemplar muerto para que se dé orden de “vigilar y disparar a cualquier furtivo que se intercepte”. El corredor de Zimbabue, Botswana, Mozambique, Sudáfrica y Suazilandia es una de las áreas donde más trabajan las mafias del cuerno de rinoceronte.

Piden explicaciones a China

Mientras, los grupos ecologistas miran también al mercado asiático. “Habría que pedir explicaciones a China, principal destino del asta de rinoceronte, sobre su actuación para detener este mercado ilegal”, dicen.

Sin embargo, pese al despliegue policial, la matanza de rinocerontes no cesa. En muchos casos las mafias van equipadas con potentes rifles e incluso usan helicópteros. “Se hiere a la presa y luego se vuelve, sabiendo donde está, a rematarla y arrancarle el trofeo”, explican desde Medioambiente.

La psicosis creada hizo que la semana pasada un vecino estuviera a punto de abatir a otro en una gran reserva del norte al ver un helicóptero sobrevolando su terreno. “Mi marido apuntaba al piloto cuando nos dimos cuenta de que era nuestro vecino”, explica Jacqueline Burger.

Por ello, en Sudáfrica se está trabajando sobre diferentes y revolucionarias formas de protección. La última la está realizando la Universidad de Pretoria, que tomará muestra de ADN de los 22.000 ejemplares sudafricanos y pretende hacer lo mismo con las poblaciones de los países limítrofes.

“Así podremos seguir la pista de la pieza abatida y su ruta comercial”, dicen en la universidad. No es el único ingenioso sistema que se usa, las autoridades han probado también en la reserva natural de Somkhanda a poner GPS a los rinocerontes para tenerlos controlados. “Si observamos que hacen movimientos alocados sabremos que están siendo perseguidos”, dicen.

Fuente: Diario El Mundo, Agencias

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