Corrientes del golfo podrían reducir el impacto climático en Europa

Europa se salvará de los peores impactos económicos del cambio climático gracias a una ralentización de la corriente del Golfo, dio a conocer un estudio de la Universidad de Sussex en Reino Unido. La Circulación Termohalina o corrientes del golfo, son un sistema que funciona como una cinta transportadora, llevando agua caliente desde los trópicos a Europa, donde la evaporación disminuye la salinidad y la densidad del agua, explicaron los expertos.

“Una desaceleración de estas corrientes provocarán un calentamiento del continente, pero de forma más lento que en el resto del mundo”. Esto puede contribuir a un aumento de los niveles de bienestar en la región, aunque la situación intensificará la brecha entre pobres y ricos en las apuestas por el cambio climático, indicaron los autores de la investigación.

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¿Edad de hielo en Europa?

Los especialistas señalan que las corrientes oceánicas redistribuyen el calor, por lo tanto, el calentamiento lento para Europa significa una aceleración de este proceso en otros lugares. A consecuencia de ello, los países en desarrollo serán menos confiables para hacer frente a la subida del nivel del mar, y tendrán temperaturas más elevadas.

Según los científicos, el enfriamiento es probablemente un poco más perjudicial que el calentamiento, en particular en Europa. A medida que el mundo se calienta, se predice que el derretimiento de los casquetes polares y un aumento de precipitaciones ralentizará el proceso inundando los océanos de agua dulce fría.

Los investigadores de la Escuela de Negocios, Administración y Economía de Sussex declararon su preocupación porque el proceso podría ser completo y detener la Circulación Termohalina, dando paso a una nueva edad de hielo en Europa.

Fuente: Prensa Latina, Agencias

EEUU: Récord de bajas temperaturas en Nueva York esta semana

[dropcap]L[/dropcap]a ciudad de Nueva York sufrió en la madrugada del martes las temperaturas más bajas en mucho tiempo, con una mínima registrada en Central Park de 4 grados, la cifra más baja registrada desde 1896.

El aeropuerto de Laguardia registró la misma cifra (que no alcanzaba desde 1968), mientras que el John F. Kennedy llegó a 6 grados, también la más baja desde 1968.

Riesgo para la salud

El viento, con ráfagas de hasta 50 millas por hora, hará que la sensación térmica alcance los -15 grados, según las previsiones, aunque en los condados de la afueras de la ciudad puede llegar a -25. En cualquier caso, se trata de la temperatura más baja registrada en un 7 de enero.

Las autoridades han advertido de que los ciudadanos salgan muy abrigados con varias capas superpuestas, gorro y guantes, y de que estén en la calle lo menos posible. Según el Servicio Meteorológico Nacional, con estas temperaturas se pueden sufrir congelaciones en las zonas corporales no abrigadas a partir de 30-45 minutos de exposición.

La exposición prolongada a un tiempo extremadamente frío puede ser mortal”, advirtió la Oficina de Emergencias de la ciudad. Sin embargo, la actividad en Nueva York se mantiene sin trastornos severos, salvo algunos problemas en los aeropuertos, y todas las actividades públicas y privadas se mantienen.

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Se espera un aumento inusual de las temperaturas para este fin de semana

Las escuelas y bibliotecas están abiertas, y solo los centros de día para ancianos han retrasado su apertura hasta media mañana.

Las previsiones apuntan a que las temperaturas comenzarán a repuntar progresivamente desde el marte, de forma que este miércoles se situará en las cifras normales para esta época del año, e incluso el fin de semana será anormalmente cálido en la ciudad, con máximas de hasta 52 grados.

Fuente: EFE, Agencias