Con sus 5,4 millones de habitantes, la capital de Chile, Santiago, está enclaustrada entre la Cordillera de los Andes y las corrientes de aire provenientes de la costa, situación geográfica que la condena a sufrir una persistente contaminación.

“Debemos imaginar que la ciudad es una gran habitación donde todos fuman”, explicó a la agencia de noticias Sputnik el arquitecto español Luis Sartorius, autor de un proyecto para mejorar la ventilación de Santiago. Los dos fenómenos que provocan la mala ventilación de Santiago son la “inversión térmica” y la “vaguada costera”.

chilepolucion1

Fenómenos meteorológicos

La inversión térmica es un fenómeno que ocurre con las bajas temperaturas del invierno en zonas rodeadas de montañas y que afecta la circulación del aire en las capas bajas de la atmósfera. Cuando el aire puede moverse con normalidad, el polvo, humo y las partículas suspendidas circulan y la atmósfera se limpia de manera natural, pero cuando la inversión térmica deja inmóviles las capas inferiores la contaminación aérea, el esmog, queda estancado cerca del suelo.

La “vaguada costera” es un frente de baja presión que se presenta frente a la costa. Al desplazarse hacia el este obliga a descender masas de aire desde la ladera occidental de la cordillera de los Andes. El Valle del Maipú, la zona central de Chile donde se encuentra Santiago, es uno de los lugares del mundo más afectados por la “vaguada costera”. A pesar de sus problemas crónicos, Santiago tiene índices de contaminación bajos.

“Chile tiene emisiones per cápita de MP2.5, de lo más bajo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Si comparas cuánto emite un santiaguino con cualquier otro país, es más bajo. Pero nuestra mala ventilación nos obliga a hacer un esfuerzo”, dijo a Sputnik el subsecretario del Ministerio de Medio Ambiente, Marcelo Mena.

ESTADO DE EMERGENCIA PREVENTIVA EN SANTIAGO DE CHILE

Medidas urgentes

Los sucesivos gobiernos han multiplicado las medidas para mejorar la situación. “La industria se cambió de combustibles. Los vehículos antiguos y contaminantes se renovaron. La leña más sucia se limpió. La contaminación anual de MP2.5 de Santiago bajó en 70% desde 1989 a 2015. Pero nos queda mucho por delante”, expresó Mena.

Para las autoridades, ha llegado el momento de buscar soluciones definitivas ya que la población es cada vez más consciente del problema. “Hoy el 33% de los chilenos ven en los problemas de calidad de aire la más grande problemática país en medio ambiente. Y no se equivocan” sostuvo Mena.

Fuente: sputniknews.com, Agencias

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here