Un juez federal impuso esta semana una serie de condiciones al funcionamiento del disputado oleoducto Dakota Access Pipeline, que actualmente transporta petróleo mientras se somete a una revisión ambiental ordenada por la justicia estadounidense.

El magistrado de distrito James Boasberg instruyó a los operadores de la tubería que coordinen un plan de respuesta a derrames de petróleo con funcionarios federales y tribales cerca del lago Oahe, en Dakota del Norte.

Más revisiones ambientales

Al mismo tiempo pidió que se realice una auditoría por parte de terceros sobre el cumplimiento de la obra con las regulaciones federales y estatales, y se redacten informes bimensuales sobre las operaciones del oleoducto. De acuerdo con Boasberg, el público tiene ‘interés en asegurar que se mantenga el status quo en el lago Oahe’, mientras el ducto de mil 880 kilómetros, que transporta 570 mil barriles de petróleo por día, se somete a una nueva revisión ambiental.

En marzo Boasberg se negó a detener temporalmente la construcción del último tramo de la obra, algo que pedían las tribus siux de Standing Rock y Cheyenne River para evitar su paso bajo el lago Oahe, en el sur de Dakota del Norte. Pero en junio determinó que la revisión ambiental del Cuerpo del Ejército que condujo a la aprobación de la última pieza del oleoducto era inadecuada y, por tanto, se requería un examen más completo.

Según el representante de la justicia, el análisis era aceptable en su mayor parte, pero esa fuerza ‘no consideró correctamente los impactos de un derrame de petróleo sobre los derechos de pesca y caza, la justicia ambiental, y el grado en que los efectos del oleoducto probablemente sean altamente polémicos’.

Activistas Vs. Multinacionales energéticas

Los opositores a la infraestructura, incluidas las mencionadas tribus Sioux, solicitaron a Boasberg que imponga condiciones en el Dakota Access hasta que los reguladores finalicen la nueva revisión, la cual podría prolongarse hasta la primavera. Por su parte, los responsables de la obra, realizada por firma Energy Transfer Partners, argumentaron que el tribunal no tiene la autoridad para imponer esas condiciones y las aprobaciones previas del gobierno son suficientes para garantizar su seguridad.

El magistrado no estuvo de acuerdo al respecto y dijo que las condiciones provisionales impuestas por él ahora son una vía mediante la cual la corte puede recibir información actualizada y necesaria sobre el funcionamiento y los hechos sobre el terreno. Las manifestaciones contra la construcción del Dakota Access se prolongaron durante meses desde abril de 2016, con protestas multitudinarias, campamentos con personas de diferentes lugares del país, cientos de detenciones y numerosos desafíos legales.

El expresidente Barack Obama (2009-2017) frenó la construcción de la última etapa de la obra, pero el actual mandatario, Donald Trump, firmó órdenes ejecutivas que revivieron el avance de ese oleoducto y del Keystone XL solo unos días después de llegar en enero a la Casa Blanca.

Fuente: Prensa Latina, Agencias

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