El ministro de Electricidad y Asuntos Hídricos de Bahrein, Abdulhussain bin Ali Mirza, anunció la construcción de una fábrica de paneles solares que estará entre las más grandes en la región del golfo Pérsico.

Mirza informó del proyecto al recibir en esta capital al gerente general de la compañía Solar One, Rami Khalifa, en un acto al que asistieron funcionarios de la Unidad de Energía Sostenible y que sirvió para brindar detalles de la ejecución de un ambicioso proyecto energético con concepción ambientalista.

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Importante inversión en energías limpias

El titular bahreiní destacó que esa empresa realiza esfuerzos para abrir la primera y más grande planta de paneles solares en el área, y puntualizó que el principal objetivo de la Unidad de Energía Sostenible es estimular inversiones en la producción de energía renovable. Al respecto, también ofreció pormenores de los planes de dicha firma para manufacturar 60 mil paneles solares en el reino, cada uno de los cuales tendrá capacidad para producir 250 watts.

Las autoridades aseguraron que las proyecciones es convertir a este estado árabe en referencia regional en materia de energías limpias, aunque el liderazgo a nivel del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) se lo adjudica Emiratos Árabes Unidos (EAU), según estadísticas oficiales.

Durante la conferencia de energía renovable de África Norte y Medio Oriente, efectuada en abril pasado en Kuwait, las seis naciones del CCG -que integran también Qatar, Arabia Saudita y Omán- prometieron movilizar 100 mil millones de dólares para proyectos en esa esfera en los próximos 20 años.

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Choque con la tradición energética del Medio Oriente

Uno de los proyectos de EAU para impulsar fuentes renovables es el del Parque Solar Mohammed bin Rashid Al Maktoum Solar Park en Dubai, valorado en 13,6 mil millones de dólares para convertirse en la mayor planta de energía solar de Medio Oriente. Entendidos en el tema resaltan el difícil reto de las monarquías árabes del Golfo, cuyas economías dependen en un 80% de la producción y exportación de petróleo y gas, para ‘destetarse’ de los combustibles fósiles.

La Corporación Árabe de Inversiones Petroleras, un banco de desarrollo multilateral, indicó en mayo que para suplir la demanda los estados del CCG necesitan añadir en los próximos cinco años 69 gigawatts de producción eléctrica a sus capacidades actuales de 148 gigawatts.

Fuente: Prensa Latina, Agencias

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