+Verde. En la actualidad, un número cada vez mayor de personas está cambiando sus tendencias de consumo para hacerlas más sostenibles y respetuosas con el ambiente. La crisis climática que padecemos es solo un ejemplo del daño que se le ha causado al planeta debido a un modelo de explotación que francamente ya se ha salido de nuestras manos.
Ser parte de la solución
Por eso es fundamental para cada individuo tomar conciencia sobre su huella ecológica y de manera proactiva considerar qué puede hacer para modificar este panorama desde su espacio personal. Tal vez este sea el mejor momento, dado el surgimiento de alternativas accesibles que están impactando la forma en que consumimos, desde nuestra alimentación hasta el transporte, pasando por los elementos más comunes de uso diario.
La industria cosmética es un buen ejemplo de ello dado su alcance global, con un mercado valorado en más de 200 mil millones de dólares y cuyo impacto ambiental debemos tomar en cuenta debido a temáticas como manufactura, envasado y testeo en animales, algo que ha provocado un incipiente cambio de modelo en la industria tradicional y el surgimiento de nuevas marcas de cosmética natural y ecológica que desde su origen ya son cruelty free.
La fabricación convencional de maquillaje implica la contaminación de suelos, aire y fuentes de agua por el uso de componentes químicos o metales pesados en su proceso e implica además la muerte de millones de animales cada año en el testeo de este tipo de productos.
En contraposición, el maquillaje sostenible es desarrollado en base a ingredientes naturales tales como plantas, vegetales y minerales, prescindiendo de aceites derivados del petróleo, siliconas, conservantes, colorantes sintéticos, parabenos, químicos u organismos genéticamente modificados. Además en el proceso de producción se aplica la agroecología trayendo como beneficio la eliminación del uso de pesticidas y su impacto negativo en los ecosistemas.
Orgánico y vegano
Ahora pintalabios, rubores, sombras, delineadores, bases o mascarillas son orgánicos y veganos incluyendo presentaciones que han dejado atrás el uso de plásticos, tal es el caso de Zao MakeUp que fabrica sus envases en bambú, ofreciéndole a sus clientes un sistema de recarga que garantiza la reutilización del recipiente.
Esta visión permite también más coherencia, con muchas marcas patrocinando programas de conservación, siembra de árboles y defensa de los derechos animales, como sucede en Francia con la empresa Avril, reconocida por su asociación con una fundación que reforesta bosques en esta nación europea.
Otra ventaja consiste en que el maquillaje sostenible mantiene el mismo estándar de calidad que su contraparte tradicional, teniendo productos de uso profesional y alta gama que logran satisfacer todas las necesidades del mercado.
La clave en este proceso de reducción del impacto ecológico al maquillarnos, es informarnos adecuadamente, visitando portales especializados como www.maquillajehipoalergenico.com que nos mantengan al día en las últimas tendencias, así como también en la disponibilidad de estas marcas y productos en nuestros respectivos países. Cada persona puede hacer la diferencia y es más fácil de lo que pensamos: Una acción individual multiplicada por millones cambiará por completo el triste panorama ambiental que padecemos hoy en día.
+Información en:
puedes encontrar maquillaje ecológico en este portal