Tras el cierre de la segunda compuerta de la represa Hidroituango, poco a poco se fue reduciendo el nivel del río Cauca. Esta situación llevó a que se pusiera en riesgo la seguridad ambiental de la zona, debido a que los peces se fueron quedando sin oxígeno.

En medio de la situación, pescadores de la zona, profesionales en áreas ambientales y bióticos comenzaron a salvar la vida a miles de peces que se iban quedando en estanques sin oxígeno.

Repercusiones desastrosas

Sin embargo, un experto señaló a RCN Radio que las repercusiones que tendrá esta situación, generada por Hidroituango, serán desastrosas si además se tiene en cuenta que en este momento hay una migración de peces.

“Los peces de la parte baja de la cuenca Magdalena-Cauca están remontando los ríos, son muy vulnerables. Ellos están haciendo una migración porque, en más o menos dos meses cuando lleguen las aguas altas en abril, ellos van a retornar nuevamente a las ciénagas y se van a reproducir”, indicó José Iván Mojica, biólogo y profesor de la Universidad Nacional. Esta situación también podría generar daños en el ecosistema de la zona. Sin embargo, Mojica asegura que es muy difícil poder determinar, a ciencia cierta, el impacto que va a generar.

“Época de mayor movilización de peces, época de subienda y tenemos esto que lleva a que el río prácticamente se quedan sin agua, los efectos van a hacer desastrosos para los peces y también para los pescadores”, aseveró el experto. Finalmente, manifestó que es necesario que, ante las afectaciones que está generando el proceso que adelanta la represa de Hidroituango, es necesario que se pronuncien las autoridades ambientales, como la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y el Ministerio de Ambiente.

Acciones improvisadas

Por su parte el profesor Modesto Portilla asegura en declaraciones a Noticias Caracol que las acciones que ha tomado EPM han sido improvisadas. Más de 14 municipios estarían en riesgo por los problemas en la obra. “Por dentro está pasando algo que el análisis indica que es la continuación de la erosión del macizo rocoso y que si no cierran las compuertas se les puede caer”, señaló el profesor de geociencias de la Universidad Nacional.

¿Qué podría suceder ahora? El primer escenario es que el macizo rocoso siga perdiendo fuerza y el agua nuevamente ingrese a la montaña y arrase con lo que queda del cuarto de máquinas. “El macizo rocoso puede fallar, se pude fracturar, se rompe y el agua del embalse haría por ahí su curso. El agua qué esta represada tendría una salida inmediata y por ahí se iría y acabaría de formar este tobogán por donde cogería aguas abajo”, agregó Portilla.

El segundo escenario posible es que el agua llegue a los 401 metros que tiene el vertedero, y que, por las modificaciones en el diseño y los materiales, este no aguante, generado una salida desmedida del agua. “Un vertedero se diseña o se construye para trabajar unas pocas horas o días para eventos extremos, pero en este caso lo va a poner a trabajar meses”, indicó el docente.

Según el estudio, las poblaciones con mayor riesgo aguas abajo serían Puerto Valdivia, Valdivia, El Doce, El Quince y Puerto Antoquia, seguidos a ellos estarían Cáceres, Tarazá, Caucasia y Nechí. Por su parte, aguas arriba, estarían en riesgo San Andrés de Cuerquia, Ituango, Peque, Sabanalarga y Liborina.

Fuente: https://www.rcnradio.com/, https://noticias.caracoltv.com/, https://www.eltiempo.com/, Movimiento Ríos Vivos, Agencias

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