Faltan menos de 100 días para que la capital legislativa de Sudáfrica, Ciudad del Cabo, se quede sin agua a causa de una sequía que dura ya tres años, informa la revista Time. La sequía en el área alrededor de la ciudad ha dejado casi vacías las presas de las que se abastece, que han registrado niveles mínimos históricos.

Los expertos pronostican que el llamado ‘día cero’ será el 21 de abril. Esa jornada se prevé que las represas bajen por debajo del 13,5% de su capacidad combinada. Cuando llegue el fatídico día se cortará el suministro de agua en toda la ciudad, excepto en lugares clave como hospitales, así como en los barrios más pobres y necesitados.

Situación extrema

Los habitantes de Ciudad del Cabo deberán abastecerse de agua en alguno de los 200 puntos de suministro repartidos por toda la ciudad, que estarán custodiados por guardias armados para garantizar que se mantiene el orden.

Mientras tanto, la ciudad se está preparando para afrontar esta situación de gravedad sin precedentes. En marzo se prevé que finalice la construcción de tres plantas de desalinización, y el Gobierno aplica ya un límite diario de consumo de agua por persona. Otra de las medidas, más coercitiva, que emplean las autoridades municipales es un monitoreo público del consumo de agua para avergonzar a aquellos que desperdician el preciado líquido.

Para atender la situación se creó el Comité de Restricción y el Centro de Operaciones Conjuntas que han estado supervisando las funciones administrativas y las intervenciones que cuentan con participación local, provincial y del gobierno nacional.

También surgió el llamado ‘Water Indaba’, que reúne a todo el gobierno, los sectores privado y agrícola, académicos y expertos convocados para buscar posibles soluciones y acciones que ayuden a evitar que el preciado líquido se acabe.

Piden la participación de la población

Se prevé la implementación expedita del proyecto de ampliar el embalse Voelvlei con la extracción de agua del río Berg, y de ese modo incrementar el volumen de agua destinada a Ciudad del Cabo, la segunda más poblada de Sudáfrica. La Ministra de Agua y Saneamiento, Nomvula Mokonyane, señaló que la tasa de uso del agua del sistema de suministro de esa ciudad se ha incrementado a pesar de las restricciones anunciadas, que limitaron el consumo al 45% en las viviendas y al 60% en el sector de la agricultura.

Apuntó que como resultado las reservas continúan disminuyendo en las seis represas que alimentan ese sistema de suministro, la semana pasada en 1,43% y en 1,37%, lo que coloca la tasa de agua existente en 25,21%.

La ministra dijo que es requerida con urgencia la participación masiva de la población en un proceso en que los ciudadanos tienen que respetar las limitaciones impuestas e identificar a quienes las incumplen para alargar lo más posible los recursos hídricos con que se cuenta y minimizar la posibilidad del llamado día cero (cuando se suspenderá totalmente el servicio).

Fuente: RT, Prensa Latina, Agencias

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