La ministra francesa de Ecología, Ségolène Royal, afirmó que la victoria en las presidenciales de Estados Unidos de Donald Trump no podrá impedir la aplicación del acuerdo sobre el cambio climático suscrito en diciembre del pasado año, teniendo en cuenta la marcha de las ratificaciones.

En una entrevista a la emisora “RTL”, Royal recordó que ya son 103 los países que han ratificado el Acuerdo de París, firmado en la capital francesa en diciembre de 2015, y que representan el 70 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Insistió en que Trump, que durante la campaña había avanzado su intención de anular ese tratado al considerar una broma el calentamiento climático, “no puede impedir” que entre en vigor.

Thousands Protest Keystone XL Pipeline

Quiere resucitar el Keystone XL

Nada más asegurarse en mayo pasado la candidatura republicana a la presidencia de los Estados Unidos, el multimillonario Trump se mostró partidario de “cancelar” los acuerdos sobre ambiente de la convención de París celebrada el año pasado y suscritos por más de 170 países. Aseguró que “retiraría” todos los fondos de EE.UU. para las Naciones Unidas que tengan que ver con el cambio climático.

Durante su campaña electoral Donald Trump explicó que su política energética y medioambiental pasaba también, entre otras, por resucitar el polémico proyecto del oleoducto Keystone XL. Ante miembros de la industria petrolífera en Bismarck (Dakota del Norte), Trump se mostró abierto a aprobar la construcción de Keystone XL, que el Gobierno de Barack Obama rechazó en noviembre pasado por su impacto medioambiental.

keystonexl

“Quiero que se construya, pero quiero una parte de los beneficios. Así es como haremos a nuestro país rico de nuevo”, indicó Trump quien aseguró que sería necesario “un pacto mejor” para EE.UU. y sus ciudadanos. Los yacimientos canadienses de petróleo pesado, las terceras mayores reservas de crudo del mundo tras las de Arabia Saudí y Venezuela, son considerados entre los más contaminantes del mundo.

A juicio de Trump, EE.UU. merecía llevarse una parte de los beneficios porque “lo estaría haciendo posible“, ya que el oleoducto atravesaría el país desde los pozos petrolíferos de Canadá hasta las refinerías del Golfo de México. Tanto en Canadá como en Estados Unidos, numerosos grupos ambientales y organizaciones indígenas se habían opuesto al Keystone XL y aplaudieron la negativa de Obama.

Fuente: EFE VERDE, Agencias

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here