a Cites ha prohibido a Paraguay, las Islas de Comoras, Guinea-Bissau, Nepal, Ruanda, las Islas Salomón y Siria comercializar 35.000 variedades de animales y plantas. La medida fue recomendada por el Comité Permanente de la CITES, que en días pasados clausuró una semana de reuniones en Ginebra.
Los siete países deberán ajustar sus legislaciones para implementar las medidas de protección establecidas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres en los próximos 60-90 días y evitar, de este modo, sanciones y una previsible pérdida de millones de dólares en actividades comerciales. Asimismo, deberán entregar los reportes anuales que aún no han entregado al organismo de Naciones Unidas antes del 1 de octubre.
Banco de ADN
En el encuentro sonó también la alarma por el fuerte aumento de la caza furtiva de elefantes para extraerles los colmillos. El comercio de marfil está prohibido, pero tiene un mercado ilegal en constante expansión, sobre todo en Asia (China y Tailandia).
La situación, añade, ha llevado a la Cites a plantear la creación de un banco de ADN para que, cuando haya un decomiso, pueda determinarse el origen del marfil, que en países como Sudáfrica está causando un nivel de violencia que llega, incluso, al asesinato repetido de guardabosques.
Fuente: ABC, Agencias
De todas formas el CITES es un ente regulador de actividades como la caza “deportiva” y la explotación de recursos naturales para la satisfacción humana, lo cual quiere decir que lo permite pero siempre y cuando sea bajo ciertos parámetros.





















