a contaminación causada por residuos plásticos en la costa noroeste de Norteamérica está alcanzando los mismos niveles alarmantes del Mar del Norte, según investigadores canadienses.
Los científicos examinaron el contenido de los estómagos de fulmares boreales (Fulmarus glacialis), una especie de ave marina, en la costa de Columbia Británica en Canadá y los estados de Washington y Oregon, en Estados Unidos.
Plástico extraido de los estómagos de ejemplares de Fulmar Boreal.
Cruel indicador
“Los fulmares boreales son como centinelas que anuncian que está sucediendo con los residuos plásticos en nuestros océanos”, señaló Stephanie Avery-Gomm, autora principal del estudio y estudiante de posgrado del Departamento de Zoología de la Universidad de Columbia Británica.
Los fulmares boreales buscan alimento exclusivamente en alta mar y retienen los fragmentos de plástico ingerido durante mucho tiempo, por lo que son buenos indicadores de los niveles de contaminación.
Aumento sustancial
Desde la década del 80 se han venido monitoreando el contenido de los estómagos de fulmares hallados muertos en la costa. El nuevo estudio muestra que, en comparación con registros anteriores, la contaminación por residuos plásticos aumentó en forma sustancial en las últimas cuatro décadas.
La acumulación de residuos plásticos en el Pacífico Norte es un problema cada vez más preocupante. La circulación natural del agua en esa zona del océano, conocida como el Giro o Remolino del Pacífico Norte o North Pacific Gyre tiende a concentrar la basura en islas flotantes. En el noreste del Pacífico puede verse una de estas concentraciones entre Hawaii y California.
Un estudio del Instituto Scripps de Oceanografía en Estados Unidos este año encontró que la cantidad de fragmentos de plástico que flota en el noreste del Océano Pacífico se multiplicó por cien en los últimos 40 años.
Otro estudio anterior del mismo instituto mostró que el 9% de los peces recogidos en una expedición tenían fragmentos de plástico en el estómago. Los científicos también advirtieron que fibras microscópicas de plástico provenientes de las máquinas de lavar ropa se están acumulando en ecosistemas marinos y están ingresando a la cadena alimenticia.
Fuente: BBC Mundo, Agencias






















