La lluvia que comenzó a caer anoche en la región turca de Van, asolada el domingo por un fuerte terremoto, se ha transformado esta mañana en nieve, complicando más la situación de muchos supervivientes del sismo, que esperan aún recibir tiendas de campaña o casas prefabricadas en las que puedan resguardarse.
Mientras tanto, los equipos de rescate siguen recuperando cadáveres de entre los escombros y el número de víctimas mortales es ya de 523, mientras que otras 1.650 personas han resultado heridas, según los últimos datos de la oficina de gestión de emergencias.
Solicitan ayuda internacional
Este jueves los servicios de emergencia han rescatado a un hombre que llevaba más de 100 horas sepultado bajo los escombros en la ciudad de Ercis. Pero lo cierto es que las esperanzas de encontrar aún a supervivientes entre los escombros disminuye a lo que se suma el hecho de que dar cobijo a las miles de familias que han perdido sus casas es la prioridad de las autoridades turcas.
El viceprimer ministro turco Besir Atalay ha admitido que no hay suficientes tiendas de campaña en la región. “No pudimos calcular que iba a haber una demanda tan grande de tiendas de campaña”, reconoció. Turquía solicitó ayer finalmente ayuda internacional, especialmente de infraestructuras para alojar a quienes se han quedado sin hogar. Un material que se espera empiece a llegar hoy.
Por su parte, el gobernador de la provincia de Van, Munir Karaoglu, ha reconocido ante los medios turcos que 2.200 edificios no son habitables y advirtió que no es posible pasar en tiendas de campaña el extremo frío del invierno en esta zona, fronteriza con Irán.
Tiembla de nuevo
En la ciudad de Ercis, la más afectada, sus habitantes seguían haciendo cola para disponer de una tienda con que protegerse del frío, la lluvia y la nieve. “Todo el mundo está enfermo y mojado. Hemos esperado durante días, y nada. Cuando nos tocaba a nosotros nos han dicho que no tenían más”, dice Fetih Zengin, cuya casa se derrumbó en el seismo. “Llegan las nevadas, es un desastre”, añade.
La ayuda internacional, ha comenzado a llegar ya. La primera ha sido la procedente de Israel, transportada en aviones en los que iban un cargamento de tiendas y casas prefabricadas para hacer frente a la emergencia. Turquía ha aceptado la ayuda israelí a pesar del contencioso diplomático que les enfrenta por el ataque a la Flotilla a Gaza.
Por otro lado, este jueves se ha registrado una réplica de 5,4 de magnitud en la provincia de Hakkari, en la frontera turco-iraquí y al sur de Van.
Según ha registrado el Centro Sismológico Kandilli de la Universidad del Bósforo, el nuevo sismo se produjo a las 07.04 horas con epicentro en la localidad de Dilekli, en el distrito de Yüksekova, donde el Ejército turco ha llevado a cabo hasta hoy una operación contra el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Durante la noche se han registrado decenas de movimientos sísmicos en la provincia oriental de Van, aunque por el momento ninguno ha sobrepasado los 4,4 grados de magnitud.
Fuente: EFE, RTVE, Agencias
















