Aguas cálidas procedentes de regiones subtropicales socavan y derriten los glaciares de Groenlandia desde su base, según la organización ecologista Greenpeace.
El fenómeno ha sido verificado por boyas para la recogida de datos científicos situadas entre los glaciares, donde se ha comprobado que esas aguas cálidas circulan todo el año, también en invierno.
La bióloga de Greenpeace Iris Menn explicó que los glaciares de Groenlandia, isla cubierta por hielo en un 80 por ciento, se derriten de esa manera desde abajo.
Se desconocen sus efectos
Tras advertir de que “cada glaciar que cae al agua acaba influyendo en el nivel de los mares”, Iris Menn destacó que los pronósticos del Consejo Climático mundial de la ONU no contemplan aún los efectos de dichas aguas subtropicales.
Los datos recogidos por Greenpeace revelan que ese derretimiento no es un fenómeno único, sino que se produce desde hace tiempo y que en el espacio del último año las temperaturas de las aguas subtropicales que alcanzan Groenlandia han subido un grado.













